El dictador Daniel Ortega debería de responder a la solicitud de diálogo que hizo el papa Francisco este domingo 21 de agosto de 2022, tras la oración del Ángelus, considera el especialista en temas eclesiásticos, Humberto Belli.
Según el analista, la dictadura orteguista debería dar muestras de buena voluntad a dialogar, liberando presos políticos o mostrándose dispuesto a sentarse con alguien a negociar, ya que parte de la oposición nicaragüense quiere ese diálogo y la iglesia también lo está pidiendo; sobre todo después del ataque frontal que sufriera con el secuestro ilegal por 16 días de Monseñor Rolando Álvarez, cinco sacerdotes, dos seminaristas y un laico, en la curia episcopal de Matagalpa, y su posterior «retención domiciliar» en Managua, donde permanece bajo vigilancia policial y sin poderse pronunciar sobre lo que está pasando.
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«Quisiera expresar mi convicción y mi deseo de que por medio de un dialogo abierto y sincero se pueden encontrar la bases para una convivencia respetuosa y pacifica”, dijo jerarca religioso este domingo.
Belli recordó que el papa es “la última instancia” de la iglesia, especialmente en temas diplomáticos, y que nunca se sabe lo que está haciendo por debajo para el bien del pueblo. Puso de ejemplo que es probable que el régimen Ortega Murillo no haya enviado a monseñor Rolando Álvarez a el nuevo Chipote, sino bajo arresto domiciliar, por influencia del Vaticano.
¿Ingenua petición?
El especialista en temas eclesiásticos advierte que, para muchos, que el papa hable de diálogo puede sonar ingenuo, porque se conoce que el orteguismo ha burlado otros intentos de conversaciones y ha incumplido acuerdos reiteradamente, pero en esta ocasión, “que el Papa o la iglesia pida el diálogo pone la pelota del diálogo en la cancha del gobierno”, dijo.
El Papa Francisco se pronunció hoy domingo 21 de agosto de 2022 sobre la situación actual de Nicaragua, diciendo que “sigo de cerca con preocupación y dolor la situación creada en Nicaragua, que implica a personas e instituciones”.
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El analista considera que, aunque la actuación del Papa en el caso de Nicaragua “ha decepcionado a muchísima gente”, su mensaje de este domingo es positivo, porque le hace saber al régimen Ortega Murillo que no está ajeno a los atropellos que ellos están realizando contra el pueblo y específicamente contra la iglesia.
“El papa le señala con claridad al gobierno que está siguiendo muy de cerca lo que ocurre en Nicaragua, que le duele y le preocupa, y es muy importante ese término preocupación. El papa está dolido, pensativo. No usa palabra persecución, pero dice circunstancias de instituciones y personas y todos ya sabemos cuales son esas instituciones y quienes son esas personas”, expresó Belli.