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Jonathan Loáisiga permitió dos hits y una carrera ante los Marineros, que vencieron a los Yanquis. LA PRENSA/ARCHIVO

Jonathan Loáisiga se vino a pique y sufre su tercera derrota

Loáisiga todavía no recupera el nivel que mostró el año pasado cuando se volvió el relevista más confiable de los Yanquis en toda la temporada

Un cañonazo hacia el jardín derecho del venezolano Luis Torrens entró como estocada en el costado de los Yanquis de Nueva York, vencidos 1-0 por los Marineros de Seattle este martes a la medianoche, luego de 13 titánicas entradas en uno de los duelos más trepidantes de la actual temporada, al ponerse de relieve la tenacidad de dos clubes en busca del triunfo.

Sin embargo, la cuchillada fue especialmente dañina para el tirador nicaragüense Jonathan Loáisiga, quien cargó con su tercera derrota de una temporada que ha sido particularmente cruel para el pinolero. Loáisiga (1-3) permitió dos hits y una carrera, mientras sacaba un out y se miraba imposibilitado de extender el dominio de los cinco relevistas que le antecedieron.

Cuando Loáisiga subió al montículo en el cierre del inning 13, los Marineros y los Yanquis seguían trenzados en un empate 0-0. Atrás había quedado una demostración sensacional de dominio ofrecida por Luis Castillo y Gerrit Cole. Pero, además, el bullpen de ambos clubes estaba a la altura, escapando a una y otra amenaza, pero conservando el abrazo en el score.

No obstante, entró Jonathan con el corredor de la muerte súbita en segunda y Cal Raleigh al bate. Y al primer disparo, Raleigh le conectó cañonazo al bosque derecho y puso hombres en las esquinas. El nica dominó a J.P. Crawford en rola a sus manos para el primer out y en la búsqueda de un doble play, los Yanquis pasaron a Sam Haggerty para llenar las bases.

Torrens fue puesto en dos strikes sin bolas con un par de sinkers a 97 millas. Y sobre otro disparo similar a 98 millas y a la esquina de afuera, el venezolano le conectó el cañonazo al bosque derecho que dejó tendidos a los Yanquis y al nica con su tercera derrota del año. Y como la carrera es sucia por la regla de la muerte súbita, mejoró a 6.57 su efectividad.

Después de 29 actuaciones, Loáisiga tiene 1-3 y 6.57 en 24.2 innings, con 27 hits, 18 carreras limpias, tres jonrones, 14 bases y 22 ponches. Los contrarios le batean para .276 y su whip anda por 1.66. Es evidente que tiene que dar un giro pronto, de lo contrario sus acciones se continuarán deteriorando y su estabilidad en el conjunto se podría ver alterada.

Deportes Jonathan Loáisiga Yanquis de Nueva York archivo
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