El universo cinematográfico de Marvel sigue aún más vivo que nunca y la semana pasada anunció en el San Diego Comic Con de este año las nuevas entregas que tienen preparadas para su quinta fase, dentro de las que se destacan títulos como Guardians of The Galaxy: Vol. 3, Daredevil, Blade, Thunderbolts, entre otros. Incluyendo el anuncio nuevamente de Los 4 Fantásticos y el poderoso teaser de Wakanda Forever.
Sin embargo, todo esto hace imposible no pensar que la cuarta fase del MCU, que culminó con la llegada de Thor: Love and Thunder, es, hasta el momento, la más “rara” etapa en la historia de la franquicia, por no decir la más floja. Reflejando así varios de los problemas que Marvel ha tenido desde sus inicios y que debería tratar de resolver en su próxima fase.
1- Menos es más: demasiadas historias en distintos formatos

Dos años durante la cuarta fase y Marvel ha hecho un excelente uso de las distintas plataformas para presentarnos tanto nuevos personajes a través de sus series en Disney+, como también continuar las historias de sus personajes principales en las salas de cine. Sin embargo, esto ha generado cierto conflicto cuando se trata de storylines.
Tantos personajes y tantas líneas narrativas por seguir, que la franquicia está careciendo de un rumbo en concreto, a como lo tenía en la saga del infinito. What If, Hawkeye y Moon Knight son algunas de las series sin un rumbo a largo plazo, que le restan importancia a otras entregas como Loki, que en teoría es la más importante, porque introduce lo que sería la saga del multiverso.
Esto nos recuerda al inicio del MCU, cuando teníamos 2 películas por año, cuyas historias se interconectaban hacia una sola dirección… A veces, menos es más.
2- La escritura de sus personajes femeninos

Sí, Wanda ya dejó claro que ella era la vengadora más fuerte. ¿Pero vamos a ignorar que todo su arco narrativo fue basado en la maternidad? (y no, que esté en los cómics no lo justifica) O el hecho de que después de años siendo personaje secundario, Black Widow por fin obtuvo su película individual y esta haya sido una de las más flojas de la franquicia.
Ya son más de 10 años en la industria y creo que podemos contar con los dedos de las manos los personajes femeninos que han tenido cierto protagonismo en el MCU, y aún más reducido, la cantidad de personajes femeninos que han tenido una escritura decente.
Con la llegada de Ms. Marvel, Kate Bishop y She-Hulk, esta podría ser la oportunidad de Marvel para redimirse en cuanto a ese tema se refiere, porque de momento, están quedando cortos en ese departamento.
3- La fórmula genérica que complica la voz de sus directores

James Gunn, Joss Whedon, los hermanos Russo y John Watts son directores que han sabido acoplarse al «estilo de Marvel», cuando muchos otros no pudieron pasar de un solo filme. La fórmula genérica del MCU, que mezcla la acción con comedia, ha pasado de ser el pilar de su éxito, a ser esa piedra en el zapato, creando un conflicto enorme entre la identidad que quiere tener el estudio y la visión de realizadores cinematográficos que podrían aportar algo mucho mejor a sus personajes que solo golpes y bromas.
Multiverse of Madness sufre de una inconsistencia en su tono, Thor: Love and Thunder es como un chiste repetido y Eternals es hasta la fecha la peor película del MCU y tiene como directora a una ganadora del Óscar. Todo esto sin contar los directores que han decidido apartarse por diferencias creativas, como Ava DuVernay o Edgar Wright.
Ya saben lo que dicen, “si todos tienen problemas con vos, tal vez seas vos el del problema”.
4- Su apartado visual

Las producciones de Marvel, generalmente, no se miran bien. De hecho, sin contar los efectos especiales (aunque podríamos), la mayoría de las películas del MCU tienen un apartado visual relativamente feo. Y esto va más allá de sus fotógrafos, sino en la dependencia de Marvel en el CGI y VFX, que curiosamente le pasó factura en Thor: Love and Thunder.
Es difícil encontrar una producción de Marvel que visualmente sea maravillosa. Sí, está la espectacularidad de sus peleas, explosiones, superpoderes; pero más allá de eso, casi todo lo de Marvel se mira plano, sin contraste, sin color o con efectos especiales cuestionables. Chloe Zhao intentó algo en Eternals (ya sabemos lo que pasó), pero también se han visto algunas otras propuestas interesantes en Falcon and The Winter Soldier y Moon Knight.
El trailer de Wakanda Forever es el ejemplo perfecto de cómo una buena fotografía, efectos visuales y efectos especiales pueden coexistir para brindar un acabado estético excepcional. Ojalá Marvel mantenga eso y no decida cambiarlo en el camino, como lo hicieron con Black Panther.
5- Sus villanos

Si hay algo que a Marvel no le ha salido bien a través de los años son sus villanos.
Desde su incongruencia, hasta su falta de memorabilidad, el MCU ha sufrido de muy mala suerte con sus antagonistas. Sin contar uno que otro acierto, la franquicia se mantiene entre mal desarrollados (Malekith, Ronan, El Mandarín), decentes (Kaelicius, Ego, Red Skull) y con un buen desarrollo (Thanos) siendo pocos los personajes antagónicos muy buenos y ninguno espectacular.
Algunos pasan tan desapercibidos como la película (¿en Capitana Marvel había villano?) y otros ni siquiera logran conectar con la audiencia como villanos por el contexto de sus acciones y el factor de reivindicación, como es el caso de Gorr, Karli Morgenthau y Wenwu.
Si tomamos en cuenta que “el crecimiento de un héroe también se mira en lo bien desarrollado que está el villano”, Hela, Killmonger y Thanos han sido los únicos villanos que han presentado un antes y un después para los héroes a los que se han enfrentado.
Este ha sido el mayor problema del MCU desde sus inicios, y teniendo en cuenta que la próxima fase tendrá personajes como Kingpin, Adam Warlock y Kang el Conquistador —sin mencionar la futura inclusión de Dr. Doom y los mutantes— es quizá el que más les urge por solucionar.