El Estado de Nicaragua, encabezado por Daniel Ortega y su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, no asistió a una reunión convocada por el Comité contra la Tortura (CAT, por sus siglas en inglés), que lo citó el pasado 14 de julio a una revisión en el marco de la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanas o degradantes.
El CAT es un órgano compuesto por diez expertos independientes que supervisa la aplicación de la Convención contra la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes por sus Estados partes. El Comité contra la Tortura trabaja para responsabilizar a los Estados de las violaciones de los derechos humanos, investigando sistemáticamente las denuncias de tortura para detener y prevenir este delito.
Nicaragua como Estado miembro de las Naciones Unidas está obligada a cumplir con la Convención contra la tortura.
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El Instituto sobre Raza, Igualdad y Derechos Humanos detalló en un reporte publicado este martes 18 de julio, que el presidente del CAT, Claude Heller, informó que el grupo de personas expertas realizarían el examen basándose en la información proporcionada por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Oacnudh), sus informes anuales, la resolución 49/3 adoptada por el Consejo de Derechos Humanos el 31 de marzo de 2022, la más reciente actualización oral sobre la situación en Nicaragua (16 de junio, 2022) y lo presentado por las organizaciones de la sociedad civil.
Nicaragua califica de “provocación”
Sin embargo, la delegación nicaragüense no asistió a la cita. A través de una carta, el ministro de Relaciones Exteriores, Denis Moncada, calificó el examen como una “nueva provocación” y aseguró que el CAT no tiene “legitimidad alguna para cuestionar” sus informes “ni transgredir” sus leyes, Constitución y normas.
Por su parte, Heller afirmó que el Estado de Nicaragua “ha violado sistemáticamente los derechos humanos” y la Convención contra la Tortura.
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Por su parte, el experto del Comité y Co-Relator de País para Nicaragua, Erdoğan İşcan, manifestó además que “el hecho de que el Estado parte (Nicaragua) siga sin garantizar la rendición de cuentas por las violaciones de los derechos humanos cometidas desde abril de 2018 sigue siendo motivo de gran preocupación”.
Tortura en las cárceles nicaragüenses
Desde abril del año 2018, Nicaragua se encuentra sumergida en una grave crisis sociopolítica y de derechos humanos. El uso indiscriminado de la fuerza por parte de grupos estatales y parapoliciales durante las manifestaciones pacíficas ha resultado en al menos 355 víctimas fatales, más de 1,600 heridas y, hasta mayo de 2020, 1,614 personas fueron detenidas arbitrariamente. Muchas de ellas fueron excarceladas, pero siguieron siendo hostigadas y perseguidas por simpatizantes de Ortega y por la Policía.
Actualmente, hay casi 200 personas presas por su oposición al régimen de Ortega, entre estas destacados opositores, líderes campesinos, estudiantiles, empresarios, periodistas, dueños de medios de comunicación, entre otros.
Según la información recibida por el Comité, el 97 por ciento de las torturas denunciadas se produjeron en centros de detención policiales, donde las personas arrestadas fueron arbitrariamente privadas de libertad sin que se formulara previamente una acusación ni se celebrase un juicio con las garantías procesales correspondientes. Además, en estos centro hay una “flagrante violación” de las Reglas Mínimas de las Naciones Unidas para el Tratamiento de las Personas Reclusas (Reglas Nelson Mandela) y las Reglas de las Naciones Unidas para el tratamiento de las reclusas y medidas no privativas de la libertad para las mujeres delincuentes (Reglas de Bangkok).
La Oacnudh registró al menos 40 casos de amenazas, intimidación, criminalización y campañas de desprestigio, la detención arbitraria de 5 periodistas, y el allanamiento de 2 medios de comunicación durante el año 2021. En ese mismo periodo, la Oficina documentó 26 casos de detención y al menos 4 casos de detención arbitraria de personas defensoras de derechos humanos.