Jonathan Loáisiga no estuvo efectivo en su primera salida con los Yanquis después de estar lesionado. LA PRENSA/ARCHIVO

Jonathan Loáisiga se tambaleó y fue salvado de una derrota

El pinolero fue atacado con cuatro hits, tres carreras limpias y no pudo sujetar un empate 1-1 en el marcador ante los Rojos, quienes le ganaron 7-6 a los Yanquis

La realidad no fue como Jonathan Loáisiga la había imaginado. En su primera salida luego de 54 días en la lista de lesionados, el nicaragüense sintió que el montículo se movía bajo sus pies, mientras fallaba en sostener un empate en el marcador ante Cincinnati y quedó en ruta hacia una inminente derrota, antes de ser salvado por la potencia ofensiva de los Yanquis.

Al final, los Rojos se impusieron 7-6 a los Yanquis en diez episodios, pero antes de caer salvaron a Loáisiga de lo que parecía ser una tercera derrota en esta temporada. Jonrones de Aaron Judge (31) y Gleyber Torres (14) con uno a bordo en el cierre del octavo, forzaron un nuevo empate 4-4, que se resolvió en extrainning con los Rojos como los ganadores.  

El veloz tirador pinolero subió a la colina en el inicio del octavo y mostró la velocidad de costumbre. Sus disparos se movieron a 97 y 98 millas, mientras mezclaba cambios y sliders con su sinker, incluso con algunas cutters, pero el movimiento de varios de ellos no fue tan agudo como en el pasado y aunque ciertos contactos fueron flojos, le amargaron la noche.    

El nica logró sacar dos outs, pero admitió cuatro hits y tres carreras limpias en un regreso que no era el esperado por los Yanquis, quienes lo subieron al box en un juego que estaba en línea. La pizarra iba 1-1 cuando fue enviado a la colina, después de un duelazo entre el zurdo cubano Néstor Cortez por Nueva York y el dominicano Luis Castillo por los Rojos.

Loáisiga fue saludado por Jonathan India con sencillo flojo al bosque izquierdo y en una rola de Brando Drury por tercera, que pudo ser para doble play, DJ LeMahieu falló en interceptar la bola y cambió su trayectoria, de tal modo que quedó fuera del alcance también del shortstop Marwin González. Y con dos en base y sin out, Tommy Pham falló en rola de escogencia al short.

Y justo cuando Loáisiga parecía camino a estabilizar su trabajo y preservar el empate 1-1, Joey Votto le disparó línea de hit al jardín izquierdo sobre un sinker a la esquina de afuera que puso a los Rojos arriba 2-1. Y tras dominar a Tyler Stephenson en fácil rola a sus manos, el nica fue agredido por cañonazo de Kyle Farmer que remolcó dos carreras para el 4-1.

Quedó con 8.31

Jonathan fue explotado y tras su labor de dos outs, cuatro hits y tres carreras limpias, su efectividad saltó de 7.02 hasta 8.31, debido a 16 carreras limpias en 17.1 entradas, con 20 hits permitidos, tres jonrones, diez bases por bolas y 18 ponches. Los contrarios le batean para .290 y su whip quedó en 1.73. En definitiva, cifras sumamente discretas hasta ahora.

Para su fortuna, luego vinieron los trancazos de Judge y Torres que forzaron el 4-4 y lo dejaron fuera de la decisión. Pero los Rojos se volvieron a ir al frente 7-4 en la décima entrada de muerte súbita y a pesar de un tercer toletazo a las gradas, ahora de Matt Carpenter (11), cayeron 7-6 para perder 1-2 la serie ante la tropa de Cincinnati y dejar su balance en 62-27 este año.

No hay manera de maquillar una mala salida del pinolero, pero hay aspectos que pueden ser rescatados aun entre los escombros: su hombro está sano, la confianza de los Yanquis en él está intacta y su velocidad está en el nivel habitual. Falta hacer ajustes en el comando de sus envíos y aplicarles el giro deseado, aspectos que seguro llegarán con el paso de los días.

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