A cuatro años de la masacre ocurrida durante la marcha conocida como la «Madre de todas las Marchas», aquel 30 de mayo de 2018, la Asociación Madres de Abril (AMA), conformada por las madres y familiares de los fallecidos durante el estallido social de ese año, continúa demandando justicia por los crímenes que aún permanecen en la impunidad.
Ese día, como producto de la orden que dio la dictadura Ortega Murillo de disparar a los manifestantes, 19 personas fueron asesinadas.
Desde el exilio, un grupo de madres y familiares realizaron una serie de actividades y la revelación del mural «Verdad, Memoria y Justicia para Nicaragua», en San José, Costa Rica.
Lea también: Las 11 madres presas políticas que no podrán celebrar el 30 de mayo
«Hoy estamos conmemorando (el aniversario de esa masacre), porque no tenemos nada que celebrar. Las madres nicaragüenses siempre estamos de luto nacional. Todos los días es luto para nosotros, todos los días exigimos justicia y seguiremos exigiendo justicia hasta el día que los que asesinaron a nuestros hijos estén en las cárceles», expresó Martha Lira, madre de Ezequiel Mendoza, asesinado el 14 de junio de 2018, en Managua.
AMA declaró hace dos semanas a este 30 de mayo «Día de Luto Nacional”.
«Para nosotras las madres y familiares es un día de profundo dolor, pero también de mucha indignación por el daño irreparable que nos ha causado la dictadura desde abril 2018, con su sangrienta represión que escaló aún más después de la masacre del 30 de mayo, cobrando nuevas vidas a lo largo y ancho de todo el país», expresó este lunes a través de un pronunciamiento.
La organización no solo se pronuncia por las madres que perdieron a sus hijos el propio 30 de mayo de 2018, sino por las madres que también perdieron a sus hijos en otros momentos de represión, como la llamada operación limpieza que ejecutó el régimen y provocó otro derramamiento de sangre.
«La ejecución de la llamada ‘Operación Limpieza’ llenó de luto el campo y la ciudad al ensañarse como nunca se había registrado en la historia reciente de Nicaragua contra la población civil autoconvocada, con nuestros hijos y familiares que hacían parte de la resistencia cívica», manifestó AMA.
«Ni perdón, ni olvido ni silencio»
Durante la lectura del pronunciamiento, el grupo de madres y familiares reiteró que «con la fuerza que nos da el dolor y la indignación repetimos a una sola voz y para que escuche la dictadura Ortega-Murillo: Ni perdón, ni olvido ni silencio. Ni con todo el terror sembrado desde que acribillaron a nuestros hijos y se ensañaron con sus cuerpos agonizantes y más tarde profanando sus tumbas, no nos han callado ni nos callarán».
Lea también: El día de las Madres más triste del mundo
A la vez, ratificaron su compromiso con el registro de la Memoria para el esclarecimiento de la Verdad. «La Memoria sigue en pie, así lo hemos venido haciendo y compartiendo cada 30 de mayo, en estos cuatro años de resistencia», expresaron.
En medios de consignas exigiendo justicia, Susana López, madre del universitario, asesinado el 18 de junio de 2018, Gerald Vásquez, expresó «vamos a mantener la memoria de nuestros hijos viva, desde el 2018 nos han querido callar, pero no nos callaremos, le decimos al régimen Ortega Murillo: ¡Las madres no se rinden, exigen justicia».
Celebran nombramiento de Expertos que investigarán crímenes
Las madres y familiares aglutinadas en AMA dijeron también que es «un paso adelante» el nombramiento de los tres expertos internacionales que conforman el Mecanismo aprobado por el Consejo de Derechos Humanos con el mandato de investigar las violaciones de los derechos humanos en Nicaragua desde 2018. «Consideramos que viene a respaldar la ruta de verdad y justicia que nos hemos trazado», indica el pronunciamiento.
La abogada chilena, Antonia Urrejola, expresidenta de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y exrelatora para Nicaragua, se solidarizó a través de un breve mensaje con las madres y familiares de las víctimas de la represión estatal y aseguró que seguirán desplegando esfuerzos diplomáticos para alcanzar la justicia.
Paulo Abrão, exsecretario ejecutivo de la CIDH, por medio de sus redes sociales también se sumó al grito de justicia de las Madres de Abril.
La represión estatal durante las protestas antigubernamentales de 2018 en Nicaragua, dejó al menos 355 personas asesinadas, según datos de la CIDH, los crímenes aún permanecen en la impunidad.