EL REAL MADRID ESTÁ SALPICADO DE RUINAS. Camina cojeando, corre agotado y juega desnortado. Si continúa a 12 puntos del liderato de LaLiga fue porque cruzó la meta del maratón antes de tiempo, mientras los demás equipos eran devorados en el camino. Ahora que deberían estar enfocados en la competición más importante como es la Champions League, sobrevive por orgullo, por mística e individualidades. El Madrid pasó de ser un equipo temido, compacto, funcional y destructivo, a ser un conjunto cargado de males. Desde diciembre es como si hubieran abierto la Caja de Pandora, desatando todos los males del mundo. Este miércoles (1:00 p.m.) toca jugar en Londres ante un Chelsea golpeado por los ruidos externos y la sorpresa del fin de semana (goleado 4-0 por el Brentford). No puedo colocar como favorito a un equipo navegando entre tempestades, tarde o temprano se deberá hundir. La llave de la eliminatoria la tendrá el Madrid, si continúa con su juego autodestructivo será pan comido para los ingleses, pero si cierran la Caja de Pandora y regresa el brillo de antes de diciembre, la historia será completamente diferente.
EL MANCHESTER CITY ES EL EQUIPO QUE SE JUEGA TODO EN 15 DÍAS. Guardiola sabrá si la temporada fue un éxito o fracaso en un abrir y cerrar de ojos. Este martes (1:00 p.m.) se miden al Atlético de Madrid de Simeone. Si existe un equipo capaz de aguantar no tener la pelota y morder en contras es el Atlético. Eso no lo hace favorito, lo normal sería que perdieran en Inglaterra y Madrid, pero fueron capaces de liquidar a Guardiola cuando estaba con el Bayern y al Liverpool de Klopp. Será una guerra de estilos: el futbol contra el “antifutbol”. Pep estará en la cuerda como un trapecista, debió a que en 15 días tendrá a dos veces como rival al Atlético y al Liverpool: contra los españoles definirá su continuidad en Champions y contra el Liverpool la Premier League y la Copa. Todo se puede ir en un suspiro.