Jason Ingram, de 23 años, es el único legionario con el que cuenta de entrada Marco Antonio Figueroa en la nueva Azul y Blanco. El Fantasma convocó al lateral izquierdo del Guanacasteca costarricense para la gira de México, mientras a Juan Barrera (Xelajú, Guatemala), el capitán de los últimos siete años; Byron Bonilla (Cartaginés tico), Ariagner Smith (Panevezys, Lituania), Francisco Flores (Jicaral tico), Cristhiam Reyes (Pérez Zeledón tico), Bryan López (Sporting tico), Douglas Forvis (Santos tios) y Matías Belli (Mjondalen, Noruega), ni si quiera los ha contactado. «El capitán es con el primero que tenía comunicarse, pero si no lo ha hecho no le interesa contar con él», explica un exseleccionador nacional que prefirió el anonimato.
LA PRENSA contactó a dos extécnicos de la Azul y Blanco para analizar el nuevo proyecto del Fantasma y el desinterés que ha mostrado con los únicos legionarios referentes. Ambos dejan claro que al Mundial 2026 no se va clasificar porque esos son procesos de varios años y al descartar a muchos jugadores del proceso anterior se peligra perder nivel competitivo. El técnico chileno viajará con jugadores del ámbito local, más Ingram, a México la próxima semana para jugar tres partidos con equipos de la Liga MX en la fecha FIFA de marzo.
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«Si no querés llamar a jugadores de tanto renombre o de lejos se entiende, pero sí podés tener los de cerca. No podés desperdiciar fecha FIFA para convocar futbolistas del ámbito local y descartar a los de rodaje competitivo a nivel de partidos clase A en un país que no tiene tanto desarrollo futbolístico como Nicaragua. Se ha logrado avanzar sus pasos y tenés que aprovechar las fechas FIFA para jugar amistosos contra selecciones, no contra equipos. Esos partidos (contra clubes) se hacen fuera de fecha FIFA y con jugadores nacionales. Es un error enorme desperdiciar la fecha FIFA. Al jugador local lo mirás en liga y lo has tenido en varios microciclos», señala otro exseleccionador.
Ninguno de los extécnicos de la selección entiende lo que pretende el Fantasma Figueroa porque cualquier en su lugar hubiera contactado, al menos como plan B, a esos jugadores. «No se entiende que plan tiene. No sabe en qué momento los puede necesitar. Y el día que ocupe a uno de ellos, el jugador probable llega pero no será lo mismo porque ya se sintió apartado de entrada. Tenés que contar con esos jugadores para que te dan información de los anteriores procesos, el manejo de la selección, medir el nivel del jugador local y evaluar qué si están capacitado para rendir a nivel internacional, o si es necesario contar con algunos legionarios porque quizás en el ámbito nacional hay jugadores con mejor nivel», explica uno de los entrenadores.
También les llamó la atención a los dos exselecionadores que si la idea de Figueroa es contar con jóvenes (o sub-25 como les llama), por qué no ha tomado en cuenta el delantero Ariagner Smith, de 22 años, quien milita en el Panevezys de Lituania o el volante Matías Belli, de 23 años, quien acaba de fichar con el Mjondalen, club recién descendido a la segunda división de Noruega. «Deprenderse de la experiencia es un error, por lo menos debería llamar a los legionarios que están dentro del margen de edad y si están en el extranjero con mucha razón porque esa experiencia de ellos es importante para que se la trasladen a los jóvenes», cuestiona un extécnico de la Azul y Blanco.