Cinthia Samantha Padilla Jirón. LA PRENSA/Cortesía

Samantha Jirón es condenada a 8 años de prisión por el juez Melvin Vargas

No notificaron ni a la abogada defensora ni la familia de la audiencia en la que también le impusieron una multa de de 30 mil córdobas

En una audiencia secreta, celebrada el lunes 7 de marzo en el Complejo Judicial de Managua, el juez Séptimo de Distrito Penal de Juicios de Managua, Melvin Leopoldo Vargas García, condenó a ocho años de prisión a la estudiante Cinthia Samantha Padilla Jirón. Cuatro años corresponden al delito de conspiración para cometer menoscabo contra la integridad nacional, y los otros cuatro al delito de propagación de noticias falsas. Esta segunda pena va acompañada de la obligación de pagar una multa de 30 mil córdobas.

«Ni a la abogada ni a la familia le notificaron que se realizaría la audiencia, por eso ella estuvo sola en la lectura de sentencia. Samantha dice que cuando entró a la sala le extrañó no ver a su abogada y preguntó; entonces el juez le dijo que no era necesario que la abogada estuviera presente», relata Carolina Jirón, madre de Samantha.

Tanto Samantha como sus familiares se mantienen fuertes y confiados en que pronto la justicia prevalecerá. Esperan que todos los presos políticos recuperen su libertad, ya que ninguno ha cometido los delitos que les achacan.

Lea también: Conversaciones de WhatsApp con su mamá, entre las pruebas presentadas por la Fiscalía en contra de Samantha Padilla Jirón

Samantha Jirón es la presa más joven y está en celda de máxima seguridad

Jirón tiene 22 años, es estudiante de Ciencias Políticas y es la más joven entre más de 170 presos de conciencia que actualmente hay en Nicaragua. Está presa desde el 8 de noviembre, es decir, desde hace cuatro meses. Durante los primeros días luego de su captura la mantuvieron en las celdas de la estación policial del Distrito III y el 1 de diciembre la trasladaron a la cárcel del Sistema Penitenciario de Mujeres, conocida como La Esperanza, donde permanece.

El pasado miércoles 2 de marzo, el juez Vargas la juzgó y declaró culpable de conspiración para cometer menoscabo a la integridad nacional y de ciberdelitos.

Entre las pruebas presentadas por el Ministerio Público para pedir su condena, había conversaciones de la red social WhatsApp que extrajeron del teléfono celular de Samantha. Algunas de esas conversaciones eran entre ella y su madre. Otras pruebas fueron dos videos de entrevistas sobre la situación política y sanitaria del país que ella brindó a la Red de Jóvenes Latinoamericanos de Bolivia.

También puede leer: Samantha Jirón cumple 60 días privada de su libertad, familiares indican que «está de buen ánimo»

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí