Cardenal Leopoldo Brenes, desmiente que hayan cambios de Obispos en Nicaragua

Cardenal Leopoldo Brenes. LA PRENSA/Archivo

Entrevista| Cardenal Leopoldo Brenes: «Uno como obispo a veces se siente impotente en muchas cosas»

Hoy monseñor Leopoldo Brenes cumple 73 años y ya tiene dispuesto que el día que cumpla 75 años presentará su renuncia al Santo Padre, como corresponde en las disposiciones eclesiásticas. Explica cómo está su salud tras la afectación por el covid-19 y otros detalles del plano personal

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Mientras sigue las indicaciones de sus médicos para recuperarse de las secuelas que le dejó la covid-19, el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo José Brenes Solórzano, cumple 73 años este lunes 7 de marzo. Más de la mitad de su vida la ha dedicado a la vida sacerdotal, que califica como un regalo inmerecido que le dio el Señor Jesús.

Desde ahora tiene claro que dentro de dos años, cuando cumpla 75 años de vida y 50 de sacerdocio, le presentará su renuncia al papa para cumplir lo establecido en el derecho canónico. Sin embargo, eso no lo alejará de su labor pastoral, la que asegura seguirá realizando mientras siga vivo.

Durante su larga carrera sacerdotal, se ha caracterizado por no hablar mucho y en el contexto actual del país eso se ha acentuado; por lo que en esta entrevista se refiere estrictamente a aspectos de su vida personal y sacerdotal.

El 22 de febrero cumplió 8 años de haber sido nombrado cardenal y hoy cumple 73 años de vida, ¿cuántos años ha dedicado a su misión pastoral y cómo califica esta etapa de su vida?

En primer lugar de mucha energía, mucho cariño, mucha cercanía de parte de la gente. Siempre he dicho que el sacerdocio para mí lo considero así, es verdaderamente una gracia que sin merecerla de mi parte y sin esfuerzo propio, el Señor me ha regalado. 

Así que lo he vivido con mucho gozo y con mucha alegría. He sentido el cariño de varios pontífices, de manera especial del papa Juan Pablo II, del papa Benedicto y del papa Francisco. He sentido también el cariño de los obispos de la Conferencia Episcopal y de manera especial de mis hermanos obispos aquí en la Arquidiócesis, el cardenal (Miguel) Obando, monseñor (Abelardo) Mata, y qué decir de los sacerdotes de las dos Diócesis donde estuve. Porque fueron 13 años en Matagalpa y ahora ya casi 17 años aquí en la Arquidiócesis de Managua. Pero de manera especial el cariño, el aprecio y sobre todo un apoyo en oración a través de todos los fieles de esta iglesia aquidiocesana y de la iglesia de Matagalpa.

De tal manera que como un dicho que decía mi abuelita, que cuando uno ha vivido bien, se ha sentido feliz, ella decía solo sarna me falta para rascarme.

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¿Es obligatorio que los sacerdotes se retiren a los 75 años o pueden continuar después de cumplir esa edad?

Siempre está la sugerencia. Para nosotros los obispos es como más exigente que a los 75 años presentemos esta renuncia, ya ustedes vieron los últimos dos que la presentaron. Monseñor Pablo (Schmitz, obispo emérito de Bluefields y exadministrador de la Diócesis de Siuna) y monseñor (Abelardo) Mata (obispo emérito de Estelí) fueron los últimos obispos que pusieron su renuncia.

A algunos el papa les da tiempo, quizás un mes, dos meses, pero también a veces uno no sabe qué puso él en la carta de renuncia. Porque algunos ponen la renuncia y piden que se la acepten lo más rápido posible; pero otros la presentan y le ponen que sea aceptada según la voluntad del papa. Entonces generalmente todo queda en manos del papa y él es el que decide darle un año, dos años o el tiempo que él considere conveniente. A monseñor Bosco (Vivas fallecido obispo de León) le dio varios años; a monseñor Mata algunos meses y a monseñor Pablo todavía le encargó que administrara la Diócesis de Siuna. Entonces en esto del retiro estamos en las manos del santo padre.

Hoy cumple 73 años ¿ya está en sus planes retirarse?

Pues cuando cumpla mis 75 años, como establece el Derecho Canónico, le voy a presentar mi renuncia al santo padre y quedará en sus manos si me la acepta inmediatamente o si decide que yo siga administrando. Eso se lo dejo a él y la decisión que él tome siempre la voy a respetar y a aceptar con cariño. Porque imagínate que van a ser, prácticamente cincuenta años de vida sacerdotal, porque yo me ordené en 1974; es decir que en agosto de 2024 cumpliré cincuenta años de vida sacerdotal. 

Actualmente en Nicaragua usted es el único cardenal, ¿cuándo podrían nombrar a otro? ¿Puede ocurrir antes de que usted se retire?

En Nicaragua hemos tenido la dicha tener dos cardenales, el cardenal Obando y este servidor, y eso verdaderamente surge de una decisión y un cariño exclusivo del santo padre. Aquí no hay ternas ni hay propuestas, eso surge totalmente del corazón del papa. Salió del corazón del papa Juan Pablo II nombrar al cardenal (Miguel) Obando y surgió del corazón del papa Francisco nombrar en el  primer grupo del año 2014 a este servidor. Pero todo es decisión del papa. ¿Cuándo va nombrar a otro cardenal? Eso solo está en el corazón del papa Francisco o de otro papa que lo sustituya a él. 

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¿Pero cómo se elige a un futuro cardenal? ¿Tiene que ser un obispo o puede ser cualquier sacerdote? 

Casualmente en el último consistorio (reunión formal del Colegio Cardenalicio) el papa Francisco nombró cardenal a un sacerdote que era el predicador de los retiros de él, de las conferencias cuaresmales. Entonces puede ser un sacerdote o puede ser un obispo; generalmente se han nombrado obispos, pero el papa Francisco sale con sus sorpresas. Él nombra cardenal a aquella persona que le parece que le puede ayudar en el gobierno de la Iglesia. Porque eso es ser un cardenal, no es un cargo honorífico, no es un cargo de poder, sino que es un nombramiento para ayudar al papa en la labor evangelizadora de la Iglesia. 

¿Qué desea  para Nicaragua en los años que le quede sirviendo a la Iglesia?

Si el santo padre decide aceptarme pronto la renuncia yo siempre seguiré apoyando al otro obispo que venga a la Arquidiócesis, como lo hizo el cardenal Obando conmigo. Uno sigue trabajando porque uno dejar de ser obispo, deja de ser sacerdote, hasta que se muere y seguiré en lo que es propio de nosotros, en primer lugar orando por todo nuestro pueblo.

Y en este tiempo de Cuaresma mi oración permanente es que a todos nos dé la capacidad de curar nuestro corazón, porque sé que hay muchas tensiones y muchas confrontaciones y eso causa dolor. Vemos cómo el santo padre dice que es un gran dolor esta situación de la guerra que se está dando en Ucrania y la guerra que se da en otros países.

También uno como obispo a veces se siente impotente en muchas cosas, pero tenemos la fortaleza en la oración y en la lectura de ayer domingo 6 de marzo San Pablo nos decía que la oración siempre es escuchada por el Señor, así que no debemos cansarnos de orar; y para uno como sacerdote y como obispo la primera misión es orar, orar por sus fieles, orar por su presbiterio y orar por uno mismo también. 

¿Cuál considera que es su pecado recurrente?

Bueno, creo que mientras estamos en la vida siempre somos pecadores, pero lo hermoso es que el Señor es misericordioso y yo diría que no puedo decir X o Y pecado porque ya me he confesado y me han absuelto. Pero creo que siempre el Señor ha sido misericordioso conmigo y le pido que siempre me proteja y sobre todo como dice el Padre Nuestro que no me deja caer en las tentaciones que el demonio puede presentarme de manera permanente. 

¿Cómo está de salud?, ¿ya se recuperó completamente de la covid-19? 

Gracias a Dios mejor, aunque todavía no estoy al cien por ciento, porque las secuelas fueron bastante leves, pero todavía me cuesta hacer la genuflexión (arrodillarme) y a veces tengo insomnio. Los médicos que me están atendiendo siempre me dicen que tengo que guardar un poquito de reposo, ir con calma y trabajar a medio gas. Y eso es lo que prácticamente he estado haciendo. También me dicen que no me asolee mucho y yo soy muy obediente con mis médicos porque ellos son los que saben lo que deben orientarme. 

¿Eso significa que sigue en tratamiento?

Sí, ahora el tratamiento es el normal, ahorita solamente son recomendaciones para cuidarme, tengo que caminar poco, no asolearme mucho, el viernes cuando fui al Viacrucis me llevé un sombrero porque cuando había sol me lo ponía y me ponían una sombrilla y cuando había sombra me quitaba el sombrero.

¿Y su mamá, doña Lidia cómo está?

Mi mamá siempre fabulosa, siempre me está acompañando, nos acompañamos los dos. Ella ya va acercándose a los 96 años, pero tiene una memoria fabulosa y le doy gracias al Señor que me la tiene con salud; y los males que padece son los males de la juventud que se tienen a esa edad. Pero siempre juntos, cuidándonos mutuamente, ella me cuida a mí y yo la cuido a ella.

¿Por qué eligió el corte de cabello que lo caracteriza?, ¿está asociado a su vida sacerdotal?

He usado el pelo largo desde que era seminarista, eso no de ahora sino desde hace mucho tiempo, siempre he tenido el pelo largo. Quizás en aquel momento había toda una moda y como todo joven me dejé llevar por la moda, pero creo que usar el pelo largo llegó a ser parte de mi identidad. Y como es parte de mi identidad yo me siento tranquilo usando el pelo largo, los bluejeans, a veces camiseta y estar cerca de la gente, que ahora me hace tanta falta. Yo creo que uno va labrando su identidad y esto es aparte de lo que soy. 

Desde que era seminarista siempre me han visto de pelo largo. El papa Francisco no se extrañó cuando me vio porque me conoció de pelo largo, igual el papa Benedicto me conoció de pelo largo, así que muchísima gente del presbiterio y del episcopado de Latinoamérica sabe que el pelo largo es parte de mi identidad. 

¿Este año lo veremos cerca de sus feligreses en las celebraciones de Semana Santa?

Sí, ya comencé con toda la prudencia debida a en el primer Viacrucis de la semana pasada. También he estado participando en las misas de la Catedral, estuve ayer domingo por la mañana y estaré el martes por la mañana, para despedir a la Virgen que va iniciar la peregrinación por todas la Diócesis. Pero siempre escuchando a los médicos que generosamente me están orientando y quiero ser obediente porque ya a los 73 años no es igual que a los 15 y uno tiene que cuidarse.

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