Quién pensaría que Samuel Estrada volvería a jugar beisbol de primera división después de una lesión en el brazo que lo dejó fuera por dos años, que iba a volver a lanzar con los Dantos tras haber sido descartado por el Boricua Jiménez en 2019, que después de andar jugando por 500 córdobas para subsistir en Mayor A encontraría refugio en Matagalpa y, con 35 años tendría su mejor temporada en el Pomares, pero aún hay más, quién se iba imaginar que a los 36 años volvería a la capital con el equipo que lo rechazó y lanzaría un juego perfecto, aunque de cinco entradas, pero sigue siendo una proeza, después de derrotar por KO a Chontales 10-0 en el Estadio Nacional Dennis Martínez.
Estrada dominó a los 15 bateadores que enfrentó: ni un hit, ni una base por bolas, nadie fue capaz de llegar a la primera base, logrando así ser el sexto lanzador en conseguirlo en los últimos 50 años solo por detrás de Emir Darce (1981), Asdrudes Flores (1991), Boanerges Espinoza (2011), José David Rugama (2018) y Claudio Hernández (2021), ninguno siendo de nueve entradas, los dos primeros de ocho, los tres siguiente de siete y este último de cinco.
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Estrada ponchó dos veces a Oscar González y una vez a Juan Carlos González, además dominó sin problemas en dos ocasiones al muchacho peligroso Christian Sandoval, Sandy Bermúdez y al veterano Iván Hernández, mientras que su equipo lo apoyaba desde el segundo inning con ocho carreras, otra más en el cuarto y la definitiva en el quinto. Felipe Aguilar con un jonrón con las bases llenas fue su mejor socio, seguido por William Rayo con otro vuelacerca y tres remolques. Estrada solamente hizo 48 picheos, siendo 32 strikes.
Por otro lado, el muchacho costeño del Caribe Sur, Sherlon Robinson también entró en la historia al lanzar el juego sin hit ni carrera 82 de los últimos 50 años del beisbol pinolero. En su faena de siete episodios hizo 93 picheos, ponchó a 13 oponentes y brindó una base por bolas en el sexto episodio que acabó con la joya que sería perfecta. El marcador final fue 2-0, victoria sobre Carazo.
Tras un conteo de 1-1 a Lázaro Ruiz, Robinson perdió el norte y dio tres bolas malas que empañó un poco su trabajo, fue el único desliz en el joven costeño que recibió el apoyo empujador de Dwight Britton en el cuarto inning y Jarly Blackause en el sexto.