El Observatorio para la Protección de los Defensores de Derechos Humanos de la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT) respaldó el mensaje de alerta emitido por comunitarios del territorio mayangna Sauni As, en el Caribe Norte de Nicaragua, donde denunciaron el desplazamiento de unos 120 colonos armados, y urgió al Estado intervenir ante el «riesgo de ataque inminente» contra los indígenas.
«El Observatorio expresa su más profunda preocupación ante estos hechos y alerta del riesgo de ataque inminente que enfrentan las personas defensoras y comunidades indígenas del territorio mayangna Sauni As ante la presencia de colonos armados en su territorio», escribió el OMCT en su portal web.
El 8 de febrero el Centro de Asistencia Legal a Pueblos Indígenas (Calpi) alertó la situación en la que se encuentran los comunitarios del territorio mayangna Sauni As, ubicado en la zona núcleo de la Reserva de Biosfera de Bosawas, donde los colonos se pretenden adueñar, de manera violenta, de la mina de oro perteneciente a los indígenas.
Según la denuncia, desde el 18 de enero los colonos rodearon el cerro ubicado en el área del río Pis Pis, sin embargo, fue hasta el 6 de febrero que interceptaron un bote en el que se movilizaban miembros de las comunidades indígenas hacia el sitio de güirisería Sulun, «a los que les prohibieron que avanzaran hacia el lugar mientras trataron de secuestrarlos».
«Los indígenas lograron escapar, pero los armados los sentenciaron: ‘Pronto nos vamos a encontrar en el camino’», recoge la denuncia de Calpi.
Llamado al Estado
El OMCT en principio llamó a las autoridades nicaragüenses a implementar «de manera inmediata» los reiterados llamados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) a poner fin a las violaciones de los derechos de las personas y comunidades indígenas de la Costa Caribe.
Asimismo, llamó a «establecer procesos de verdad y justicia y mecanismos de prevención de asesinatos, ataques y desplazamiento de personas defensoras y comunidades indígenas de la Costa Caribe Norte de Nicaragua».
El régimen de Ortega, lejos de atender estos llamados de organizaciones defensoras, en reiteradas ocasiones ha negado el desplazamiento de colonos armados y adjudica los asesinatos y masacres contra indígenas en disputas por las ganancias de la mina, es decir por conflictos intracomunitarios.
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En resumen, el OMCT urgió al Estado poner fin de inmediato a todo acto de hostigamiento en contra de las comunidades y personas defensoras indígenas del territorio mayangna Sauni As, y adoptar las medidas necesarias para garantizar su seguridad e integridad física y psicológica.
A su vez, «llevar a cabo una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial en torno a los hechos arriba mencionados con el fin de identificar a los responsables intelectuales y materiales, llevarlos ante un tribunal competente, independiente e imparcial y aplicarles las sanciones penales y/o administrativas previstas por la Ley».
Por último, urgió impulsar con la participación de las comunidades Mayangna y Mískitu de la Reserva de Biosfera Bosawas una política pública para generar seguridad jurídica en los territorios de los pueblos indígenas, «así como reforzar la institucionalidad en materia de prevención de conflictos, particularmente en territorios indígenas pendientes de saneamiento».