Siguiendo el mismo patrón establecido por el régimen orteguista desde el martes 1 de febrero, el juez William Irving Howard López, del Juzgado Distrito Penal de Juicio de Masaya, de la circunscripción oriental, declaró culpable a la opositora Nidia Lorena Barbosa Castillo, por los delitos de «propagación de noticias falsas» y «menoscabo a la integridad nacional», informaron a LA PRENSA sus familiares.
El Ministerio Público a través del fiscal que lleva el caso pidió una pena de 11 años de cárcel, más 800 días multa e inhabilitación para ejercer cargos públicos.
El juicio contra Barbosa, detenida el 6 de noviembre pasado, inició desde las 9:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde. Sus familiares denunciaron que no les permitieron estar presentes en el juicio que se llevó a cabo en el Complejo Judicial de Masaya.
Barbosa, detenida en vísperas de las criticadas elecciones generales, es miembro de la organización opositora Alianza Cívica (AC) y fue acusada bajo la Ley de Ciberdelitos.
Denuncian a «testigos falsos»
Los familiares de Barbosa Castillo señalaron que cuatro oficiales de la Policía participaron como testigos en el juicio contra la opositora.
«Los testigos fueron los oficiales Harvin Antonio López, Brayan Alexander García, el teniente Edimir Castro y el suboficial mayor Yetsing Sánchez Martínez», detallaron.
En enero pasado, los familiares de Barbosa también denunciaron que tres mujeres militantes del régimen de Daniel Ortega fungieron como supuestas «testigos falsos» en la acusación en contra de la opositora, pero solo dos estuvieron presentes en el juicio este viernes.
Los familiares identifican a las mujeres como: Jahaira López Reyes, Melania Argentina Alemán y Maryuri Urroz Martínez, está última «no vino a testificar, se declaró enferma», indicaron los familiares.
Barbosa ha presentado problemas cardíacos en prisión
Barbosa fue trasladada el pasado 15 de diciembre por la madrugada de la estación policial de Masaya al Sistema Penitenciario Nacional (SPN) de Granada, pese a su delicado estado de salud, denunciaron también sus familiares.
La opositora padece de bradicardia sinusal y tiene artritis reumatoide. Durante estuvo detenida en Masaya fue hospitalizada en tres ocasiones al presentar problemas cardíacos, por lo que sus familiares piden un cambio de régimen carcelario a arresto domiciliario, «al no estar apta para estar encarcelada».
«Su estado de salud relativamente es como una bomba de tiempo para ser francos. En el lapso que estuvo detenida del 6 de noviembre al 14 de diciembre presentó tres episodios, del 23 al 26 de noviembre estuvo ingresada en el Hospital Humberto Alvarado de Masaya por problemas cardíacos. El 2 de diciembre la encontraron en la celda descompensada y la trasladaron al hospital inconsciente, la reanimaron. Si la hubieran llevado cinco minutos después ella hubiera muerto, hubiera tenido una muerte súbita», expresaron los familiares.
El último episodio crítico en su salud fue el 4 de diciembre, «se volvió a descompensar, la reanimaron y volvió a la celda», precisaron los familiares.