El enviado de la ONU para Siria, Geir Pedersen, dijo el domingo que era posible «avanzar» en el proceso político entre el gobierno y la oposición en el país devastado por la guerra, y afirmó que mantuvo recientemente conversaciones con funcionarios árabes y occidentales.
«Mi mensaje es que es posible (…) avanzar en el proceso político» en Siria, dijo Pedersen a los periodistas durante una visita a Damasco, donde se reunió con el ministro de Asuntos Exteriores sirio, Faisal Al-Mokdad.
Pedersen dijo esperar que las discusiones en Ginebra entre los representantes de Damasco y de la oposición se reanuden «en un futuro próximo».
Iniciadas en 2019, las conversaciones entre representantes del gobierno y la oposición sobre la Constitución están estancadas desde octubre, luego de seis rondas.
«Creo que ahora hay una posibilidad de comenzar a explorar un enfoque (…) que consiste en poner sobre la mesa etapas bien definidas y verificables con la esperanza de empezar a crear confianza», dijo.
Naciones Unidas espera con este proceso acabar con el conflicto en Siria, que empezó en 2011 y provocó la muerte de medio millón de personas.
El enviado de la ONU, que visitó recientemente Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos, dijo también que había mantenido «conversaciones en profundidad» con los europeos y los estadounidenses.
También subrayó la importancia de tener en cuenta las posiciones de otros actores regionales, como «los turcos, los rusos y los iraníes».
En el frente diplomático, han aparecido recientemente signos de apaciguamiento, especialmente desde la reapertura de la embajada de Emiratos en Damasco en 2018, tras siete años de cierre.