El empresario chino Wang Jing reapareció este jueves felicitando a Daniel Ortega y Rosario Murillo por los resultados de los cuestionados comicios del pasado 7 de noviembre, y que la comunidad internacional en su mayoría no reconoce y Estados Unidos calificó como una pantomima.
En una carta divulgada por la dictadura, Wang Jing calificó los resultados que se adjudicó Ortega como una «contundente victoria del FSLN», que «demostró una vez más que el pueblo nicaragüense eligió inquebrantablemente la ruta revolucionaria en Nicaragua iniciada por Augusto Sandino, Carlos Fonseca y Daniel Ortega».
«Cualquier fuerza externa que intente derrotar a la revolución nicaragüense, sin importar de dónde venga y sin importar cuán ambiciosa sea, no puede impedir que el pueblo nicaragüense siga firmemente el camino que ha elegido para lograr la verdadera prosperidad, democracia, libertad e independencia. Esta es una victoria para el pueblo y una victoria para la historia», dijo el empresario chino, quien a nivel internacional es señalado de haber orquestado una estafa con megaproyectos fantasmas, incluido el Gran Canal de Nicaragua.
Según el empresario chino, Ortega, Murillo y Laureano Ortega continuarán «promoviendo el progreso social y el desarrollo económico de Nicaragua superando todas las dificultades en el camino, el gran pueblo nicaragüense y el gran pueblo chino profundizarán el restablecimiento de la fraterna amistad histórica entre ambos, y Nicaragua seguramente se convertirá en un pivot indispensable a lo largo de la Franja y la Ruta».
La única frase que Wang Jing dedicó al Canal fue: «HKND Group y yo tenemos fe en el proyecto del Gran Canal». Un proyecto que desde el año pasado debía estar en funcionamiento, pero que hasta ahora prácticamente sigue sin arrancar.
En septiembre de este año, el diario estadounidense The Epoch Times, informó que Wang Jing es señalado de orquestar una gigantesca estafa por 31,000 millones de dólares y el ocultamiento de enormes deudas de Xinwei Group, lo que ocasionó que este y sus empresas fueran expulsados por 10 años de la Bolsa de Valores de Shanghái.
La estafa, según refiere el artículo, se habría construido a partir del anuncio en el 2013 de que en Nicaragua se construiría una megaproyecto canalero, lo que atrajo el apetito de inversionistas y se dejaron llevar por cotizaciones fantasmas colocadas en la Bolsa de Valores de Shanghái.
Resulta que tras descubrirse una megaestafa por más de 31,000 millones de dólares orquestada desde Xinwei Group, que ha afectado a miles de inversionistas, la Bolsa de Valores de Shanghái ordenó excluir de sus operaciones la cotización de las acciones de la empresa de Wang, pero además estableció que este no podía durante la próxima década desempeñar cualquier función administrativa en las compañías que cotizan en este mercado de valores.
Según el reporte, después del anuncio del proyecto canalero, el Grupo Xinwei «comenzó a aprovechar el creciente prestigio del proyecto para atraer inversionistas y cotizaciones fantasma. En septiembre de 2013, anunció una cotización fantasma de Beijing Zhongchuang Telecom Test Co., Ltd. por un monto total de 4,200 mil millones de dólares. Durante los siguientes dos años, su valor de mercado superó los 31 mil millones de dólares y fue incluido en el índice SSE 50», donde están las 50 principales compañías que transan en dicha bolsa de valores.
Esto permitió —según el reporte periodístico y basado en reportes de Forbes— que las acciones de Wang Jing en el Grupo Xinwei pasaran de 1,010 millones de dólares a 6,600 millones de dólares en el 2014, «lo que lo convirtió en uno de los principales multimillonarios de China. El Grupo Xinwei permitió que tres inversores chinos adicionales se convirtieran en multimillonarios: Jiang Ning, Wang Yongping y Wang Qinghui».
El diario estadounidense dijo que tras los señalamientos «Wang ha desaparecido después de prometer el 35 por ciento de sus acciones del Grupo Xinwei a las principales compañías financieras y de valores de China, incluidos el Banco de Desarrollo de China y el Banco Shengjing».