El Gobierno de Panamá, liderado por el presidente Laurentino Cortizo, se une a los demás países que este 8 de noviembre se han pronunciado y han rechazado el resultado electoral nicaragüense por considerarlo ilegítimo. En una nota oficial compartida por la Cancillería panameña la Administración de Cortizo «rechaza las condiciones excluyentes del proceso electoral, así como las sistemáticas violaciones a los derechos humanos y detenciones de líderes y figuras relevantes de la oposición».
«Consecuente con la defensa del Estado de Derecho, la democracia, el respeto y promoción de los derechos humanos y la libertad de expresión, lamenta que las elecciones generales de Nicaragua, celebradas el 7 de noviembre de 2021, no cumplieran con las garantías mínimas requeridas para llevar a cabo elecciones libres, participativas, justas, transparentes e inclusivas», indica el comunicado.
La Administración panameña añade que por su compromiso con el fortalecimiento de la democracia en la región, «rechaza las condiciones excluyentes del proceso electoral, así como las sistemáticas vulneraciones de derechos humanos y detenciones de líderes y figuras relevantes de la oposición y de movimientos sociales nicaragüenses, el continuo quebrantamiento de la institucionalidad, las restricciones contra los medios de comunicación y la sociedad civil».
Demanda la libertad inmediata de los presos políticos
Por tales motivos, insiste en reiterar el llamado a las autoridades nicaragüenses para que «cumplan con sus compromisos internacionales, liberen de manera inmediata los presos políticos y restituyan todos sus derechos civiles y políticos».
También reitera «su firme convicción en que solo mediante vías democráticas, pacíficas y observando los derechos humanos de todos los actores de la sociedad, será posible abordar la situación que enfrenta esta nación hermana».
Al igual que Panamá, los países de Costa Rica, Estados Unidos, España, Chile, Alemania y demás países que conforman la Unión Europea han declarado ilegítimo el resultado electoral en Nicaragua. Todos estos coinciden en demandar la libertad de todos los presos políticos.
Por otro lado, los países que hasta ahora han expresado sus «felicitaciones» al régimen de Nicaragua han sido Venezuela, Cuba y Bolivia, dirigido por los pocos aliados de Ortega: Nicolás Maduro, Miguel Díaz-Canel y Luis Arce Catacora.