Edwin Castro dedica sus goles a sus hijas Luciana y Aitana. LA PRENSA/ CORTESÍA

El hombre gol en Nicaragua que bajó 47 libras para desatar su furia entre los palos

Sin equipo y con una hija recién nacida, Edwin Castro pensaba renunciar a su carrera para empezar a trabajar en lo que saliera

Edwin Castro estaba pasado de peso el pasado torneo. La pandemia del Covid-19 lo dejó sin equipo, sin ingresos para su familia ni actividad física durante ocho meses en Honduras. Solo pasaba comiendo, sentado o acostado y su figura de futbolista profesional la había perdido. Sin equipo y con un hija recién nacida pensaba renunciar a su carrera para empezar a trabajar en lo que saliera, pero el Real Madriz tocó su puerta y aceptó la oferta de regresar al futbol nicaragüense, donde ocho meses después demostró la capacidad goleador de su primer torneo en 2017.

«No lo pensé mucho. No tenía nada y esto era lo más seguro», dice Castro, de 26 años, quien marcó al Ocotal su cuarto gol el sábado y el argentino Brian Calabrese lo igualó en el liderato de goleo del Apertura 2021 el domingo. El delantero formado en el Olimpia asegura que fue claro con los directivos desde el principio sobre su condición física. «La persona que me contactó no me dijo nada, más bien cuando me vio me dijo: ‘pensé que estaba más gordo'», asegura el Tanque, como lo apodaron el pasado curso cuando llegó al Madriz pesando 227 libras, 47 menos, según el actual registro del preparador físico del equipo.

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Castro sostiene que los directivos solo una vez le pidieron bajar de peso, pero que no fue un tema en el cual le insistieron. Ahora él decidió hacerlo porque sabía que más delgado rendiría mejor y necesitaba responder a la confianza que le dio el entrenador, su compatriota Héctor Medina. Trabaja diario «para tener mejores oportunidades y que mis hijas (Luciana y Aitana) y esposa Diana no les haga falta nada», afirma el Tanque, quien agradeció a sus padres Franklin y Glenda Ríos por apoyarlo cuando estaba sin nada para el nacimiento de Aitana.

El Tanque marcó cuatro goles, lo mismo que suma ahora, el pasado torneo. En el Clausura 2017 anotó nueve terminando líder goleador del Madriz y quinto en la clasificación general. Manifiesta que no tiene ninguna meta específica de meter goles ni le interesa ganar el trofeo de máximo goleador. «Aunque uno vive de los goles, me interesa más lo grupal para ayudar al equipo», asegura Castro, quien espera seguir marcando las ocasiones que le quedan como hasta ahora lo ha venido haciendo.

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