Olviden la imagen de aquel Marathón entumido que se presentó el 3 de agosto en el Estadio Nacional. Ahora luce como un verdadero Monstruo Verde, uno de sus apodos futbolísticos y que define su actual momento en el futbol hondureño: líder de la primera división con tres victorias, nueve goles a favor y dos en contra superando con una clara ventaja a los dos grandes Motagua y Olimpia.
Las opciones del Diriangén de obrar un milagro este miércoles (8:15 p.m.) en la Liga Concacaf parecen pegadas en el cielo. Si en la ida cayó (0-1) en Managua ante un Marathón que apenas salía de la pretemporada, ahora el rival está con más ritmo de juego y se ve destinado a propinarle una goleada por el buen funcionamiento mostrado sobre todo en el sábado cuando doblegó 2-0 a Motagua con goles de dos suplentes: Carlo Costly y Brayan Castillo, el exdelantero del Managua FC.
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Este Marathón está para ganar sin necesidad de pasar complicaciones o incluso humillar. Jean Paul Suazo, el seleccionado Edwin Solano y Kervin Arriaga no viajaron a Managua por diferentes razones y ahora son titulares. Solano, quien salió positivo de Covid en Copa Oro, entró desde el banquillo, junto a Carlos Lanza, para darle el primer triunfo en el futbol hondureño donde cuatro de sus nueve tantos los anotan los suplentes.
Arriaga marcó uno de los cinco goles en la victoria 5-1 ante la UPNFM donde también se estrenó Isaac Castillo, un juvenil que debutó ante Diriangén y ahora está más consolidados como el Marathón, que es amplio favorito para imponerse en casa contra los diriambianos como en su momento lo hicieron el Real España (5-1) en 1990, Real Maya (2-0) en 1993 y Olimpia (2-1) en el 2006.
El historial del Diriangén de visitante es desalentador. Entre 1970 y 2005 acumuló una racha de 21 derrotas consecutivas, que la cortó cuando empató 2-2 contra Sacachispas de Guatemala en su último gran partido en un torneo internacional de Concacaf. En total acumula 22 reveses, 98 goles permitido y 18 anotados, registros que probablemente se agranden en Honduras.