Lionel Messi debió quedarse en el Barcelona por siempre

Lionel Messi representó la mejor etapa de la institución catalana, la que debió multiplicar esfuerzos para retener a su estrella

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No simpatizo con el Barcelona, pero deseaba profundamente que Lionel Messi terminara su carrera ahí, desde donde transformó lo cotidiano del futbol, hasta convertirlo en imágenes y en proezas que lo harán perdurar en la memoria de los hombres.

Messi pasó por el Barcelona lleno de una serenidad discreta, fino y ecuánime, con un tobillo eléctrico y una cintura elástica, al igual que con una finura estética y creatividad, que no tiene comparación en la historia del futbol.

Temo que podría sucederle algo similar que a Cristiano Ronaldo, para quien continúa el afecto de millones de seguidores, pero el encanto se rompió. Figuras de esta dimensión no solo son goles y trofeos, sino caras de sus instituciones.

Y el Barcelona tiene que estar muy mal financieramente para verse obligado a dejar ir a Messi, su gallina de los huevos de oro. El jugador dijo en la conferencia de despedida que se quedaba hasta por el 50 por ciento de su ficha.

Messi era parte del patrimonio sentimental de los seguidores del Barcelona. Y todo lo que hacía, tenía un significado sociológico que escapa a la simple enumeración de títulos conquistados con esa casaca blaugrana.

Sin embargo, no hubo acuerdo y ha tenido que marcharse. Se asegura que va al PSG, un equipo de mucho dinero, pero aún sin la estatura que define a los clubes grandes de Europa. Eso lo debe alcanzar ahora con Messi.

Y Messi seguro va a continuar agrandando su historial en un club que tiene mucho talento y muchas aspiraciones, pero el pico de su carrera ha quedado atrás, en el Barcelona, desde donde se empinó para alumbrar al mundo.

Al Barsa llegó de 13 años y se va de 34, con una fenomenal hoja de servicio que incluye 672 goles (líder histórico) en 778 partidos, con 34 trofeos en 17 temporadas, entre ellos cuatro Champions, diez Ligas y siete Copas del Rey.

Messi es también el máximo ganador del Balón de Oro, con seis; siete veces máximo goleador de La Liga, seis Botas de Oro y otras seis veces líder en tantos en la Champions League, donde es sublíder goleador histórico (120).

A sus 34 años quizá ya no haga esas arrancadas electrizantes y esos cambios de dirección que deslumbraban a todos, pero con 46 goles en 60 juegos y tras haber ganado la Copa América demuestra que aún le queda dinamita.

Pero, sobre todo, le queda esa genialidad que le permitió elevarse por encima de las grandes leyendas del futbol que no tienen sucesores, mientras subía muy alto la vara por la que se medirá a los futbolistas del futuro.

Jugadores del calibre de Messi no deberían irse del equipo en el que alcanzaron la gloria. Sin embargo, las arcas del Barsa están afectadas y no hubo manera de poder retener a Messi, ni con las rebajas que hizo a su salario.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

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