Ronny Espinoza marca un gol al Pulpo

La historia de Ronny Espinoza, el muchacho con síndrome de Down que le marcó un gol al Pulpo

"Come y bebe futbol. Si no hubiera nacido así estuviera jugando en primera", asegura su papá Chester Espinoza, exjugador del Ferretti y Parmalat en la Liga Primera

Denis «el Pulpo» Espinoza camina de lado a lado y dando un pequeño brinco sobre la línea de gol. Es su ritual habitual ante de atajar un penalti. Enfrente, a cinco metros, Ronny Espinoza aguarda sereno mirando al Pulpo. Se gira al árbitro indicando con su movimiento que está listo y vuelve a clavar la vista a la portería. Un segundo después suena el silbato, empieza a correr y sin hacer pausa golpea con el borde interior. El balón se anida en las redes y Chirri, como lo conocen en Masachapa, corre sin parar y celebrar el gol como su ídolo Cristiano Ronaldo.

Ronny, de 24 años, nació con síndrome de Down y con esa pasión por el futbol, indica su papá Chester Espinoza, un exjugador del Ferretti y Parmalat, entre otros equipos de la Liga Primera. «Come y bebe futbol. Es un fanático. Conoce a los equipos de Liga Primera, es aficionado del Ferretti, Diriangén, Masachapa (Liga de Ascenso) y el Real Madrid.  Cuando juega siempre celebra sus goles como Cristiano Ronaldo», señala el exfutbolista, quien asegura llevaba a su hijo desde pequeño a sus entrenamientos y partidos.

Puede interesarte: Miguel Mena queda a 10 milésimas del récord nacional de 100 metros en los Juegos Olímpicos de Tokio

El partido sucedió este lunes por la tarde en el campo La Fortaleza de Masachapa donde Ronny hizo el saque inaugural de la ampliación del terreno para que el equipo local disputara ahí la temporada de la Liga de Ascenso. «Su vida es ir al campo. Él patea bien, si no ha nacido así anduviera en primera división, tiene talento, se pone a patear en la casa y cabecea el balón. Mira un partido de futbol en la televisión y dice: ‘tírala allá’. Él conoce los movimientos. Los niños con síndrome de Down son bien inteligentes, tienen un sexto sentido», dice Chester.

“Me emocioné a verlo, se lo merecía. Ha sido fanático toda su vida”, confiesa Chester, quien sostuvo que en el campo habían unas mil personas, entre las autoridades municipales y aficionados, festejando el gol de su hijo. “Al verlo salir corriendo celebrando me dio miedo porque esos niños padecen del corazón, pero no pasó nada. Él siempre ha jugado y andaba bien emocionado después de patear el penalti. A pesar de su edad es como un niño, él dice que va a jugar en Masachapa, con Ferretti y que lo van a llamar a la Selección Nacional”, cuenta el exjugador de la Liga Primera sobre los sueños de su hijo Ronny.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí