El régimen de Daniel Ortega y su esposa y cogobernante, Rosario Murillo, expresaron su apoyo al Gobierno de Miguel Díaz-Canel en Cuba, en momentos que este país está pasando por momentos de tensión y violencia, debido a la represión contra las protestas de la población que surgieron este domingo. Además, la vicepresidenta, a través de su comunicación habitual por los medios oficiales, extendió su mensaje antiimperialista no solo contra Estados Unidos sino también contra los países europeos.
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A través de una carta, Ortega y Murillo señalan a Estados Unidos de ser el responsable de los levantamientos civiles. «Estados Unidos, principal desestabilizador y destructor del planeta, no tiene ninguna autoridad moral para decir nada, cuando precisamente carga con toda la responsabilidad y culpa de todos los crímenes atroces, de odio y de lesa humanidad, que han cometido, y siguen cometiendo, contra los pueblos del mundo», manifiesta el escrito dirigido a Díaz-Canel.
En tanto en su alocución de este lunes dijo que «les hemos combatido cada intento de destrucción de ese imperialismo infame, de ese colonialismo infame que pretende devolvernos a tiempos de sometimiento, que no volverán, no podrán, no pudieron. Y eso es lo que deben escuchar los gobernante norteamericanos y los colonialistas europeos, genocidas…», dijo en una parte de su discurso.
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En los últimos dos meses, Estados Unidos y Europa han encabezado las críticas de la comunidad internacional, condenando al régimen Ortega-Murillo por la detención de aspirantes presidenciales y destacados opositores, en pleno proceso electoral.
El régimen ha respondido a estas críticas con acusaciones de injerencismo e intromisión en los asuntos internos de Nicaragua.
Miles de cubanos se manifestaron este domingo en varias regiones de la isla al grito de «¡libertad!» y «¡abajo la dictadura!», mientras que el presidente Miguel Díaz-Canel convocó a sus partidarios a tomar las calles.
Aunque las marchas de ciudadanos inconformes han sido difundidas a través de videos que circulan en las redes sociales, Murillo dijo que las protestas en Cuba son falsas y fingidas de «unos cuantos», al igual que negó los reclamos que existían en Nicaragua en la crisis sociopolítica que inició en 2018.
«Ayer cuando vimos este formato que conocemos ampliamente, la traición, el vende patrismo de unos cuantos queriendo reflejar una realidad existente, falsa, ficticia, un fingimiento, el mismo fingimiento que quisieron imponer aquí a partir de sus planes de destrucción y de sometimiento de nuestros pueblos», agregó Murillo.