Aunque estamos en medio de una era de monstruoso bateo de poder, los lanzadores se las siguen arreglando para elaborar juegos sin hit ni carrera y los Cachorros de Chicago, con Zach Davies y tres relevistas, lograron el séptimo de este año, colocándose a uno del récord impuesto siglo y medio atrás.
Nunca antes en la historia de las Grandes Ligas, un equipo había recibido un juego sin hit ni carrera con una alineación con tres bateadores ganadores del premio de Jugador Más Valioso. Sin embargo, la presencia de Mookie Betts, Cody Bellinger y Albert Pujols en el line-up, no detuvo a Davies, Ryan Tepera, Andrew Chafin y Craig Kimbrel para anular por completo a los campeones mundiales, dirigiendo a los Cachorros a una victoria 4-0, arrebatándole el invicto al estelar tirador Walker Buehler (7-1), quien lanzó para tres anotaciones en seis episodios y permitió cuadrangulares de Javier Báez y Wilson Contreras.
Davies tiró seis episodios, regaló cinco bases y ponchó a cuatro. Tepera se encargó del séptimo y regaló un boleto y Chafin hizo lo mismo en el octavo, mientras que Kimbrel llegó feroz al remate y aunque regaló un pasaporte a Chris Taylor, luego abanicó en fila a Cody Bellinger, Albert Pujols y Will Smith. Fue un raro no hitter de más bases por bolas (8) que ponches (7).
De acuerdo a la herramienta computarizada statcast, que mide la trayectoria, velocidad y ángulo de los batazos, junto a la reacción de los fildeadores y mil estadísticas más, tres conexiones que recibió Davies tuvieron un 50 por cierto de posibilidades de convertirse en hits, pero recibió la ayuda de su defensa. La mejor jugada la hizo Kris Bryant en la tercera base sobre batazo de Max Muncy en el sexto.
Los Dodgers son el primer equipo campeón desde los Gigantes del 2013, que reciben un no-no. Los Cachorros elevaron a 17 su cantidad de no hitters, la segunda mejor cifra de la Liga Nacional, precisamente detrás de los Dodgers, que amasan 23 joyas de este tipo.
El Dodger Stadium es el segundo estadio activo con más juegos son hit ni carrera en su historia con 13, a uno del Fenway Park, de Boston, aunque Davies y compañía lograron apenas el cuarto no-no de un visitante. El primero fue el Juego Perfecto del nicaragüense Dennis Martínez, el 28 de julio de 1991.
Fue el primer no hitter combinado del año. Los seis anteriores los consiguieron John Means (Orioles), Carlos Rodon (Medias Blancas), Joe Musgrove (Padres), Wade Miley (Rojos), Spencer Turnbull (Tigres) y Corey Kluber (Yanquis). No se incluye el de Madison Bumgarner (Diamondbacks) porque fue de siete entradas.
El récord de no hit no run en una temporada está fijado desde 1884 con ocho. Esta es la quinta vez que se llega a siete y apenas estamos a mitad de temporada. En 1990, 1991, 2012 y 2015 son los otros años de siete, lo que indica que aunque el bateo ha crecido desmedidamente, los juegos sin hit ni carrera también se ha multiplicado.
Krimbel, el cerrador del juego, tiene su propia historia, porque llegó a 9.1 entradas consecutivas sin permitir imparables, o sea el equivalente a un juego completo, más un out.