Las fuertes marejadas que han ocurrido desde hace ocho días en la línea costera del municipio de Corinto, departamento de Chinandega, han puesto en peligro a varias familias que tienen asentadas sus viviendas cerca de las costas. En los barrios como Gonzalo Brenes y colonia Invi, los fuertes oleajes —que alcanzaron entre siete y nueve pies de altura— provocaron el colapso de varias casas y una iglesia evangélica.
Esta marea alta que enfrenta la zona costera de Corinto se debe a un fenómeno denominado mar de fondo, un efecto del cambio climático y que ocasiona fuertes oleajes que pueden superar los nueve pies de altura. Este fenómeno natural normalmente se presenta de forma anual, sin embargo habitantes de la zona aseguran que aquí puede suceder hasta tres veces por año.
Extraoficialmente se conoce de 12 viviendas colapsadas y una iglesia evangélica derrumbada, llamada Peña de Horeb. Radio Darío en su página web detalló que esta iglesia fue levantada hace tres años con fondos de la Alcaldía de Corinto y agregó que las pérdidas económicas en este templo superan los 200 mil córdobas. En este lugar los fuertes oleajes desplomaron las bases de concreto, tuberías y cerámica.
Quedarse o refugiarse en casas de familiares
En las fotografías compartidas en redes sociales se aprecia cómo la fuerza de la naturaleza trajo abajo sus viviendas asentadas a orilla de las costas. No dejó ni una sola base en pie. En cuanto a las familias afectadas, se han visto obligadas a refugiarse en casas de parientes y conocidos mientras las autoridades locales les brindan respuesta.
«Es algo muy triste y doloroso, pero debemos estar preparados para todos los momentos y tuvimos que irnos a refugiar (donde sus familiares) y ahí estamos amontonados donde nuestras familias, porque no tenemos donde ir y no nos han dado solución, estamos esperando», relató Jacqueline Leiva, una de las ciudadanas que prácticamente lo perdió todo.

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Pese a que están conscientes del peligro que representa quedarse cerca de las costas, al no tener donde refugiarse algunos han decidido levantar sus casitas con los pocos materiales de construcción que cuentan. Ellos afirman que están a la espera de que las autoridades instalen un muro de rocas que sirva como contención para que la marea no llegue hasta sus viviendas.
Por su parte, la Alcaldía Municipal de Corinto en su página de Facebook solo se limitó a informar que ya las maquinarias del Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI) se encuentran en el lugar esperando que las marejadas les permita trabajar y así mitigar la marea de fondo que tiene afectada la zona costera de la ciudad. Asimismo, han levantado lista de las familias afectadas, pero hasta ahora la respuesta ha sido nula.
«Se les pidió que tiraran las piedras por lo menos hasta las tres cuadras, pero no nos hicieron caso, no tenemos voz y ahora estas son las consecuencias», dijo otra habitante afectada.