Desde la Nicaragua rural y profunda, donde la represión de la dictadura contra la población es más cruel e implacable, diez alcaldes y dos vicealcaldes liberales de los partidos CxL y PLC hicieron un apremiante llamado a la formación de la unión opositora de hecho, ya que no fue posible formar la alianza electoral de derecho.
La representación electoral de estos alcaldes opositores, dos de los cuales están en el exilio, es muy importante y no debería ser menospreciada. Ellos representan jurisdicciones en las cuales hasta el 70 por ciento de los ciudadanos ha votado históricamente contra el sandinismo, y sus municipios representan un 16 por ciento del electorado nacional, según estudio realizado por el medio digital Artículo 66 basado en datos del Consejo Supremo Electoral.
Los alcaldes opositores de esos municipios del norte y el Caribe Sur del país, enviaron su mensaje a los dirigentes de la Alianza Ciudadana y la Coalición Nacional después de que Dennis Martínez —el mediador en el fallido intento de formar una sola alianza electoral opositora—, explicó este lunes 17 de mayo en su columna de los lunes en LA PRENSA por qué fracasó ese esfuerzo unitario. Según Martínez, el fracaso se debió a que los dirigentes de “ambos partidos (que encabezan las plataformas opositoras) tenían claro que la unidad no se iba a dar, no querían anteponer los egos… Es evidente que CxL y PRD son los grandes culpables”.
Sin embargo, la ciudadanía democrática no pierde la esperanza en que toda la oposición (la verdadera, no la colaboracionista o zancuda) se junte de alguna manera para enfrentar al dictador Ortega en las elecciones de noviembre. A pesar de que no se pudo formar una sola alianza electoral opositora, y de que la oposición vaya a las elecciones en dos casillas electorales, es posible acordar previamente la votación de todos por una sola candidatura presidencial, que motive a la gente e impida la abstención masiva que le ayudaría a Ortega a imponerse incluso sin hacer fraude.
Podemos “unirnos toditos para derrotar a la dictadura con una sola fórmula ganadora que nos represente a todos los opositores”, dicen en su mensaje los alcaldes que representan al puro pueblo de tierra adentro. “No hablamos —añaden— porque pretendamos proyectarnos a candidatos a cargos de elección. Hablamos porque nos duele que algunos líderes de la oposición continúen señalando las diferencias que nos separan, en lugar de escuchar el clamor de la mayoría del pueblo que desde todos los rincones de nuestro país les reclama Unidad”.
Dennis Martínez dijo en su artículo de LA PRENSA que no vio voluntad unitaria en los representantes de los partidos CxL y el PRD. Pero recomendó “no tirar la toalla”. “Lo peor que nos puede pasar es darnos por vencidos —advirtió—, el pueblo sigue unido… y a los políticos solo tengo un consejo que darles: escuchen la voz de la gente”.
El mensaje de los alcaldes y casi todas las reacciones en el sector opositor ante el fracaso en la formación de la alianza electoral única, demuestran que la gente democrática no tira la toalla al suelo, que no se da por derrotada. Existe la esperanza en que se puede dar la batalla electoral con una sola candidatura presidencial, para lo cual hay que presionar a los dirigentes de la oposición, rogarles y suplicarles si es necesario, que tengan compasión por Nicaragua —como decía don Roberto Terán— y se unan contra la dictadura.