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No hay un bateador con un average más elevado en el repaso de los torneos de la Primera División, que el .379 que acumula Ofilio Castro, en su carrera de 17 temporadas a nivel local.
Ofilio entró al actual Pomares con .377 (2,584-975), pero ha subido dos milésimas con el .429 (112-48) que ha conseguido hasta la pausa provocada por la lesión sufrida en la mano derecha.
Así que su promedio de .379 (2,696-1023) a través de su carrera, es lo más alto que se ha visto a nivel local y ha dejado atrás a figuras del calibre de Darrell Campbell, Dwight Britton, Nemesio Porras, entre otros.
De ahí que se hayan activado las alarmas, cuando se conoció que tenía fracturado el dedo meñique de la mano derecha, lo que lo saca de acción al menos un mes, según se informó.
Se trata del seguro tercera base del equipo nacional, posición que suele custodiar siempre, excepto cuando se ha contado con Cheslor Cuthbert, un jugador que ahora luce concentrado en volver a la MLB.
Y aun cuando el average de Castro con la Selección Nacional no es tan elevado como que ostenta en los torneos locales, .289 (246-71) es un promedio respetable, además, su guante siempre es una garantía en tercera.
Ofilio debutó en Primera División en 2001 con el Bóer (ya había firmado con Montreal) y ese mismo año logró colarse en la Selección, aunque la presencia de Edgard López, Henry Roa, Jorge Avellán y Norman Cardoze redujo sus oportunidades.
Eso ocurrió en los Juegos Centroamericanos de Guatemala en 2001 y se fue de 7-1 (.143). Un año después asistió a los Centroamericanos y del Caribe en San Salvador y se fue de 1-0, al igual que en el Mundial de Cuba, en el año 2003.
Edgard López, Mario Holmann, Juan Oviedo y Avellán seguían en el infield y eso redujo sus oportunidades, pero ese mismo año (2003), en el Preolímpico de Panamá, fue titular y bateó .286 (14-4).
Desde entonces, Ofilio ha sido en la mayoría de las veces, el tercera base, con rendimientos dispares como el .200 (15-3) en el eliminatorio de Arizona en 2005 o el .480 (25-12) en la Copa de las Américas en Venezuela, en 2008.
Ha tenido eventos pobres como el Mundial de Panamá en 2011 (.167) o la eliminatoria para el Clásico en Mexicali en el 2017 (.143), pero ha tronado en los Centroamericanos de San José en 2013 (.476) y de Managua en 2017 (.471).
Uno de sus batazos más importantes fue un jonrón que le conectó al equipo de Cuba en los Panamericanos de Toronto en 2015, un torneo en el que cerró con .238 (21-5) y con su tablazo ante Freddy Asiel Álvarez.
Y aunque tanto el propio Ofilio, ahora de 37 años, como el mánager Marvin Benard, calculan que en tres semanas podría regresar a la actividad y poder viajar con la Selección, lo cierto es que es un riesgo.
De todas formas, habrá que esperar. Castro es una pieza que transmite confianza en la antesala y se espera que pueda ser útil con su bate. ¿Y si no está listo para el viaje?
Esa es una pregunta que debe resolver el mánager Benard junto con sus coaches. Una opción podría ser Jesús López, pero además está Benjamín Alegría, Edgard Montiel y el mismo Freddy Zamora.
Vamos a ver qué pasa en los próximos días, pero por ahora, entre los técnicos cruzan los dedos para ser si pueden contar con Ofilio, el tercera base que han tenido en los últimos años.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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