04 de mayo de 2018. El monumento erigido al General Sandino en Niquinohomo, fue sitiado por turbas de los municipios aledaños encabezada por el Alcalde Orlando Noguera de Masaya. LA PRENSA/ARCHIVO/ N. Gallegos

Un día como hoy de 2018 | Crece cifra de muertos y protestas continúan

Las protestas persistían en diversos lugares del país, mientras el régimen aseguraba que se trataba de una conspiración patrocinada por Estados Unidos y pobladores exigían al Cosep un paro nacional.

Un día como hoy, pero de 2018, el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) aseguraba que la cifra de muertos producto de las protestas ciudadanas contra el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo se elevaba a 45, mientras más de 400 personas habían resultado lesionadas. Además informaba sobre las gravísimas violaciones a los derechos humanos, como detenciones ilegales, torturas y desapariciones.

A pesar de la represión y los ataques mortales del régimen contra los nicaragüenses, las marchas y protestas continuaban en diversas partes del país. En Ocotal y Matagalpa seguían protestando, en Masaya realizaban una marcha que finalizó con un concierto. Aquí, la brigada de motorizados «Álvaro Gómez», llamada así en memoria al joven monimboseño asesinado de un disparo en el pecho durante las recientes protestas en Masaya, se enrumbó por las principales calles de esta ciudad.

En Niquinohomo, pobladores se dieron cita en la entrada principal del municipio para resguardar la estatua del general Augusto C. Sandino, que no logró ser pintada en rojinegro por las turbas que llevó el alcalde orteguista de Masaya, Orlando Noguera. Los ciudadanos resistieron el hostigamiento de los orteguistas, hasta que al calor de los insultos se armó una trifulca, donde resultaron golpeados unos jóvenes.

Lea además: Conflicto entre pobladores y turbas orteguistas por resguardo de monumento en Niquinohomo

Régimen intentaba justificar el malestar social

Mientras el descontento social se seguía manifestando en las calles, algunos operadores del régimen intentaban justificar la crisis. El fallecido Jacinto Suárez Obregón, quien era secretario de Relaciones Exteriores del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y amigo de Ortega, dijo en ese momento que se trataba de una conspiración pagada por Estados Unidos.

Hasta este día la negación de régimen era total y se había cerrado a la intervención de organismos internacionales. Ortega cerró las puertas a que miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pudieran venir a Nicaragua a realizar una investigación independiente de los sucesos ocurridos por las protestas sociales. La CIDH explicó que había insistido “de manera urgente” al solicitar la anuencia del Estado para la realización de una visita al país.

En Masaya pobladores y artistas se daban cita en la placita Pedro Joaquín Chamorro del barrio histórico de Monimbó, para rendir homenaje a los jóvenes caídos durante las recientes protestas realizadas en Nicaragua, mientras en Managua ciudadanos y universitarios exigían al Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep) que realizaran un paro nacional.

Te puede interesar: Pobladores y universitarios autoconvocados exigen al Cosep un paro nacional

Iniciaron los procesos viciados contra presos políticos, por lo que abogados repudiaron el modelo de «justicia orteguista» e invitaron a la población en general a participar en «la vela y entierro del Poder Judicial», como otra forma de protestar contra ilegalidades del régimen.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí