En el municipio de Chichigalpa, en Chinandega, fueron agredidos a golpes y pedradas el coordinador del Consejo Municipal de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB) y su esposa, denunció Juan Diego Barberena, miembro del Consejo Político de esta organización opositora.
Ambas víctimas son excarcelados políticos del régimen y según Barberena solicitaron el anonimato por temor a futuras represalias contra ellos y sus familias por parte de los fanáticos. Explicó que el Viernes Santo participaron de una reunión con organizaciones de la UNAB, al terminar el evento a eso de las ocho de la noche decidieron pasar comprando comida, luego se dirigieron a su vivienda, pero tres cuadras antes de llegar fueron sorprendidos por varios individuos que movilizaban en motocicletas.
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«Sin decirnos nada empezaron a golpearlos y tirarles piedras, les dieron en la cara y en el cuerpo. La esposa de nuestro coordinador municipal resultó con varias cortadas en la cabeza y la herida más grande necesitó de cuatro puntos para cerrarla y dos dientes delanteros se los dejaron bastante flojos. Sus familiares están bastante alterados», relató Barberena.
Agresor reincidente
Barberena dijo que las víctimas reconocieron a uno de los atacantes, pero prefirieron no interponer denuncia, ya que es liberado por las autoridades, a pesar de que otras personas han interpuesto la quejas en contra del delincuente.
El miembro de la UNAB detalló que en otras ocasiones los fanáticos del régimen han apedreado la vivienda de los afectados y los han amenazado solo por haber protestado contra los abusos del régimen. «Estando en la cárcel esta pareja fue torturada, pero a pesar de todo han asegurado que no dejarán la lucha en contra de la dictadura», aseveró Barberena.
Por su parte, Karen Lacayo, coordinadora de la Asociación de Presos Políticos de Masaya y hermana del reo de conciencia Edward Lacayo, conocido como la «Loba Feroz», denunció que en Semana Santa la policía no los dejó en paz. «El viernes Santo vinieron temprano y no nos dejaron salir de la casa. Cuando un hermano y un sobrino intentaron salir, los antimotines nos empujaron el portón y dijeron: ´que no entienden que no pueden salir hijos de p…´, uno de ellos me golpeó y me pegó con el amansa bolo (tonfa) y otro empujó a mi mamá», aseguró.
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Este lunes, Lacayo dijo que los uniformados volvieron a pasar con un megáfono amenazándolos y a eso de las 10 de la mañana llegaron a ubicarse frente a su vivienda.