Fórmula José Ingenieros, en su obra letrística El hombre mediocre: “Lo que heredamos implica cierta fatalidad, que la educación corrige y orienta. Los hombres están predestinados a conservar su línea propia entre las presiones coercitivas de la sociedad”. (pág. 115. Editorial Jurídica Salvadoreña. Colección el pensamiento). Claro, la humanidad es una ideología, que está impregnado de billones… de ideas y pensamientos de toda índole, y, la educación paso a paso, va separando el modelo arcaico, y desarrolla a las sociedades por antonomasia.
En nuestro país sería excelente orientar, acondicionar la educación e instrucción de la Constitución Política, en todos los niveles, como: preescolar, primaria, secundaria, técnico, profesional y el pueblo. Por supuesto, ni la sociedad más avanzada es capaz de responder a todas las exigencias sociales, pero poco a poco se puede ir avanzando. Nicaragua tiene por delante inmensos desafíos.
Una de las inversiones clave, para ir desarrollándonos aún más, sería invertir, en la educación —además de la salud, deporte, desarrollo de la producción en todos los sentidos, y etc…— de esa manera la sociedad se educa e instruye, y sobre manera se culturiza, y quien gana es la Patria, y la sociedad, porque se vuelve más culta, menos problemática, menos conflictiva, y aprendemos a convivir en comunidad, paz, y ser más conscientes.
Sería formidable ese fomento como condición de condiciones, que a nuestra población activa le impartan lo básico de la Constitución Política. José Ingenieros, dice en su libro El hombre mediocre: “La virtud suele ser un gesto audaz, como todo lo original; la honestidad es un uniforme que se endosa resignadamente. El mediocre teme a la opinión pública con la misma obsecuencia con que el zascandil teme al infierno; nunca tiene la osadía de ponerse en contra de ella, y menos cuando la apariencia del vicio es un peligro ínsito en toda virtud no comprendida”. (pág. 92). Este objetivo, es ir viendo crecer más el desarrollo de nuestra sociedad de futuro, siendo el idealismo el transmisor de ideas quien diseña primero el camino que se tiene que recorrer.
Que por determinadas razones no se puedan cumplir ciertas ideas, eso no significa que todo cae en un vacío, ello es un compás de espera del tiempo, para ser desarrolladas después, y si nunca se logra, ese idealismo e ideas, pero, fueron producto de la mente, que es materia, toda idea es eminentemente materia útil. Siendo otro ingreso a la mente, de nivel cultural redefinido como restructuración social, y enfoque de futuro.
Sería excelente, si es posible, que el Ministerio de Educación, Estado, Gobierno imprima dos o tres millones de constituciones, y las regalen, para que cada familia la tenga, al igual, a todos los niveles académicos, para que sean leídas y/o estudiadas.
Miguel de Cervantes en la obra El Quijote de la Mancha, dice: “Dar la luz de su obra con la menos sombra que pudiese; y quizá podría ser que lo que ellos les parece mal fuesen lunares, que a las veces acrecientan la hermosura del rostro que los tiene; y así, digo que es grandísimo el riesgo a que se pone el que imprime un libro, siendo de toda imposibilidad imposible componerle tal, que satisfaga y contente a todos los que le leyeren”. (pág. 349 vigésima sexta edición, Espasa-Calpe, SA. Madrid. Colección Austral No. 150). Todo un pueblo leyendo la Constitución, es como dar a luz el nacimiento de una nueva mentalidad, es ver un nuevo rostro social, que vendría a imprimir un poco más de cultura dentro de la sociedad.
El autor es abogado y notario público.