Esa es la disyuntiva de la oposición a la dictadura, dividida hasta ahora en dos plataformas principales: la Alianza Ciudadana y la Coalición Nacional. Los pasos que den los líderes de ambos bloques en las siguientes semanas serán determinantes para dilucidar ese dilema.
La Alianza Ciudadana comenzará el martes 16 de marzo la inscripción de sus precandidatos presidenciales para las elecciones del 7 de noviembre. Este bloque opositor, como se sabe, está integrado por la Alianza Cívica, Ciudadanos por la Libertad y el Partido Movimiento de Unidad Costeña (Pamuc) que es regional del Caribe.
Por su parte, la Coalición Nacional ya tiene en marcha su propio proceso de presentación de precandidatos presidenciales, que son hasta ahora Félix Maradiaga, de la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB); Miguel Mora, del Partido de Restauración Democrática (PRD); Luis Fley, de Fuerza Democrática Nicaragüense (FDN), y George Henríquez, de Yatama, que como el Pamuc es un partido regional caribeño. Además, hay por lo menos cuatro precandidatos sueltos, que son Cristiana Chamorro, Arturo Cruz, Juan Sebastián Chamorro y Medardo Mairena.
Recordemos que la Coalición Nacional está integrada por la UNAB, FDN, PRD, Yatama y cuatro sectores sociales: el juvenil-estudiantil, el gremial sindical y profesional, el de familiares de víctimas y presos políticos y el de la diáspora .
Los representantes de ambas plataformas opositoras, cada una de las cuales tiene un partido con casilla electoral nacional, aseguran que siguen buscando la unidad. Y las dos esperan las reformas electorales que supuestamente el régimen dará a conocer en mayo próximo, para valorar si con ellas tendrían garantías legales y políticas suficientes para poder participar en las elecciones.
Por ahora las dos alianzas opositoras están aprovechando el entretanto para escoger a sus precandidatos presidenciales, con vistas a la nominación de sus candidatos definitivos, para el caso de ir a las elecciones separados o en una sola casilla si por fin pudieran llegar a un entendimiento que parece vital.
Al avanzar la inscripción de los precandidatos de ambas plataformas opositoras, se podría entender que van a participar en las elecciones, cada una por su cuenta. Sin embargo, en ambos sectores se sigue hablando de la unidad, dicen que no la descartan y que hasta en el último momento podrían lograr la unificación.
Muy pronto habrá dos momentos para saber si las dos alianzas opositoras participarán en las elecciones, o solo una de ellas, o ninguna. El primero será en mayo, cuando se conozca la reforma electoral de Ortega; y el segundo cuando se dé a conocer el calendario electoral, en el cual se debe fijar el período hábil para la inscripción de candidatos.
Además, de acuerdo con la Ley Electoral la campaña para las elecciones dura 75 días, o sea que arrancará el 24 de agosto. De manera que la oposición todavía tiene tiempo para unirse, o para seguir dividiéndose.