El vicario general de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Carlos Avilés, afirmó que no hay condiciones en Nicaragua para que los partidos políticos puedan participar en las elecciones generales del próximo 7 de noviembre y que los ciudadanos puedan elegir libremente a sus candidatos. Además, denunció que la Iglesia católica ha sido perseguida por el régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo solo por ayudar a las víctimas de la represión de abril de 2018.
«En este año surgen muchas dudas. En primer lugar, ¿hay condiciones electorales? ¿Será posible ir a elección si no te dejan manifestarte? Están coartados los derechos de los medios de comunicación, no te dejan reunirte, no te dejan organizarte, no te dejan marchar en las calles. La pregunta que también nos hacemos, ¿participar en una contienda política de este tipo será avalar otro fraude o será el único camino? Estamos claros que el único camino pacífico y democrático son las elecciones, pero ¿hay que ir a esas elecciones con los ojos cerrados, sin ninguna condición? Verdad, son cuestiones también que nosotros también presentamos», manifestó Avilés durante su intervención en un conversatorio virtual denominado «El rol de los líderes religiosos en las próximas elecciones, una voz de paz y derechos humanos», promovido por el organismo internacional Alcance de Ayuda para las Américas (OAA, por sus siglas en inglés).
Recordó que la Iglesia impulsó un diálogo entre los opositores y el Gobierno para evitar más muertes, pero criticó que Ortega no cumpliera con los acuerdos del mismo. Relató que cuando observaron que la represión gubernamental cambió las balas de goma por las de acero, decidieron abrir las puertas de las parroquias para salvaguardar la vida de los manifestantes. Recordó que diversos sacerdotes intercedieron ante el régimen para procurar la libertad de diversos presos.
Nicaragua no es prioridad para EU
Ryan C. Berg, miembro de investigación del Instituto Americano Enterprise, AEI, por sus siglas en inglés, participó del conversatorio y a diferencia de varios analistas políticos de Nicaragua, considera que el Gobierno de Joe Biden no priorizará la crisis social y política que vive el país.
«Es lamentable, pero solo estoy siendo honesto. Yo haré todo lo que esté a mi alcance para revertir esto, pero creo que Venezuela, México y el Triángulo del Norte son las prioridades para la administración (de Biden) en la región de América Latina. Sin embargo, Estados Unidos debe seguir centrado en Ortega y su dictadura en Nicaragua y si tengo razón es posible que el papel de la Iglesia sea más importantes en las elecciones para poder luchar por los derechos humanos y la dignidad del ser humano», aseveró Berg.
Lea también: Empresarios callan ante acusación de Rosario Murillo
Persecución contra la Iglesia
Por otro lado, monseñor Carlos Avilés señaló que «en estos últimos dos años se ha radicalizado la persecución contra los ciudadanos, la Iglesia católica no es la excepción, esto es estructuralmente, nuestra Cáritas y a todas nuestras organizaciones que tenemos no las dejan funcionar bien, no las dejan introducir alimentos, no las dejan introducir nada por las aduanas y es una persecución así como a la gente, la Iglesia católica refleja lo mismo, no somos la excepción, igual estamos manos arriba, estamos desarmados frente a esta gente».
Aseguró que la Iglesia participa en política desde una perspectiva general en la búsqueda de bien común, pero no desde un partido político en específico. Detalló que no optan y no invitan a seguir a alguna alternativa política en particular. «Lo que sí hacemos es (decirles) a los fieles católicos laicos que sí pueden participar en política y los exhortamos a participar en todo proceso social que conlleve, sobre todo, el bien común y es como una obligación cristiana de caridad, eso lo estamos enseñando a toda la gente».
Monseñor Avilés recordó que la Iglesia, desde el año 2014, venía denunciando la falta de empleo, educación y salud en Nicaragua. Criticó que el Instituto de Seguridad Social «ha sido como una caja chica que los gobiernos agarran ese dinero para uso discrecional de ellos».
«Hasta antes del 2018 solo se benefició de lo que aquí se conoce como empresa privada y Gobierno, verdad ellos eran los únicos que se beneficiaban en ese sentido. No es cierto que el país estuviera en bonanza y que a hasta el 2018 empezó a decaer, no, ya el país venía en una debacle desde hace décadas, también es el fruto de corrupción en el país y la falta de institucionalidad en el Gobierno, verdad, de que ninguna de las instituciones sean administrativa gubernamentales o sean municipales ninguna funciona; todo está centralizado en la voluntad única del presidente y de la vicepresidenta», lamentó Avilés.
Te puede interesar: Amaya Coppens lanza fuertes críticas a empresarios y a precandidatos de la oposición
Manipulación de símbolos religiosos
Avilés manifestó su preocupación porque considera que los problemas que viene denunciando desde el 2014 se han duplicado. Cuestionó al régimen por manipular las tradiciones, frases y símbolos religiosos con el fin de querer aparentar tranquilidad en el país cuando no la hay. «Incluso en esta pandemia la Iglesia ha prohibido procesiones y cosas que aglomeren personas y el Gobierno, mediante las alcaldías, las promueve como para decir: ´aquí el pueblo es el que manda y el pueblo es el que hace´, aunque eso te exponga a que quedés contaminado con este virus que anda», dijo.
Carlos Guadamuz, abogado del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua Nunca Más, recordó que en Nicaragua la dictadura ha cometido crímenes de lesa humanidad y que «el régimen Ortega-Murillo, como parte de una estrategia para ejercer el control social y perpetuarse en el poder, utiliza símbolos, fechas y mensajes religiosos para manipular la conciencia ciudadana, construirse un entorno mítico en relación a su personalidad y a los símbolos partidarios que controlan y ejercer sin límites el poder».
Por otro lado, monseñor Avilés aseveró que en estos últimos dos años y medio han llevado palabra de consuelo al pueblo mediante mensajes pastorales y han tramitado ayudas de forma sigilosa a través de comunidades que están en el exterior, para beneficiar a personas que han sido afectadas por la represión.
«La hemos utilizado para personas, por ejemplo, que han perdido sus casas y que se las han incendiado o para tiendas y pequeños negocios familiares, (por ejemplo) alguien que tenía un taller para reparar bicicletas, entonces se le dan insumos para que vuelva a abrir el negocito o materiales para una costurera y que tenga una máquina de coser, etcétera. Eso se ha hecho de manera sigilosa porque si lo hacemos abiertamente, exponemos a la gente y nos exponemos nosotros», indicó.