Berman Espinoza está a cinco victorias de las 100 en su carrera. LA PRENSA/ARCHIVO

El equipo norteño que busca volver a la cima seis años después de su último título

Matagalpa está ansiosa por revivir el éxito que han tenido en pasadas temporada y esperan que este año la madurez de sus peloteros les de frutos.

(Nota 4 de 18).- Los Indígenas de Matagalpa se han caracterizado por tener una buena ofensiva. El Estadio Chale Solís es un paraíso para los bateadores, así que producir carreras no es un problema. Sin embargo, las veces que han llegado lejos ha sido porque también disponen de brazos responsables.

Desde que Elvin Orozco salió de escena por una lesión, al mismo tiempo que otros lanzadores estelares dieron señales de desgaste, Matagalpa no ha podido regresar a los primeros planos, pero ahora con el optimista mánager Hubert Silva confían que las cosas cambiarán.

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El plan de Hubert es simple y tiene sentido. Fue el mismo que le dio resultado al Bóer la temporada anterior y consiste en agregar brazos de calidad a su staff de lanzadores en cada nueva etapa del torneo, por medio de los refuerzos.

“Tenemos un buen equipo, que a pesar de ser joven tiene mucha experiencia y es batallador. Nuestra ofensiva es responsable y el picheo lo iremos mejorando. De hecho, lo veo mejor que el año pasado con la llegada de Samuel Estrada y el segundo aire que está viviendo Wilder Rayo”, afirma Hubert, quien dirigirá por primera vez a los Indígenas.

Artilleros como Everth Andino, Fausto Suárez, Johnny Trewin y Yerbin Valdivia serán el corazón del ataque. José Saúl Orozco ha crecido mucho y además tendrán al chavalo Elián Rayo, firmado por San Francisco, pero que estará repartiendo palo aquí antes que le toque reportarse a su organización.

Los Indígenas fueron uno de apenas cinco equipos con promedio colectivo encima de .300 la temporada anterior, con .303. No dieron muchos cuadrangulares (21), pero sí anotaron muchas carreras (275). El problema estuvo en los brazos, al finalizar en el puesto 15 de 18 equipos, con efectividad de 5.20, solo arriba de Río San Juan, Boaco y Madriz. Nunca antes habían caído tan bajo.

Berman Espinoza continúa como el líder del staff. Berman tiene la motivación especial que busca cinco victorias para llegar a las 100 en su carrera, además de 55 ponches para dejar atrás los 1,209 abanicados de Martín Bojorge, el número tres en la lista de “fusiladores” en la historia del beisbol nacional.

El foráneo Samuel Estrada será el segundo abridor, mientras que Oliver Gadea y Alexander Ochoa asoman como los llamados a completar la rotación. El plan con Wilder Rayo es que sea el principal soporte en el bullpen y si llega al cierre de cada serie sin ser utilizado, entonces podría abrir el último partido.

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El infield de Matagalpa es joven y dinámico con Valdivia en la inicial, Andino en segunda, Suárez en el short, más Orozco y Elián Rayo en la tercera, además de alternarse en el puesto de bateador designado. Enmanuel Treminio será el utility y Jorge López el receptor titular, con la ayuda de Julio Escobar.

En los jardines sobresale Trewin en el izquierdo, Jairo Mairena en el centro y Ariel Rayo por la derecha.

Como dice Hubert, es un equipo joven pero ya fogueado, que con un poco de ayuda de los lanzadores podría ser un gran competidor.

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