Organismo defensor de derechos humanos señala que pese al contexto actual de pandemia por Covid-19 y el estado represivo instalado por la dictadura de Daniel Ortega, en sus oficinas no han dejado de recibir denuncias sobre violación de derechos humanos: Asedio, amenazas y persecución, por parte de la Policía Orteguista, son las principales quejas.
Aunque en marzo de 2020 se conoció sobre el primer caso de Covid-19 en Nicaragua, donde incluso la población realizó autocuarentena, organismos como la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) logró documentar en el 2020 más de 1,600 denuncias.
En el informe anual presentado por la CPDH en diciembre detalló que 1,622 ciudadanos acudieron a sus instalaciones en el 2020 para denunciar abusos cometidos no solo por la Policía, sino por grupos afines al régimen. En contraste, en el 2019, solo en el primer semestre recibieron 1,747 quejas, para cerrar el año con 2,529, es decir, 907 casos más que en el 2020.
Pandemia y represión
La CPDH señala que si bien el número de denuncias en el 2019 fue superior a las de 2020, este comportamiento no determina el grado de represión de la dictadura, y reconoce que las quejas de ciudadanos se han reducido en un 30 por ciento, en comparación a las recibidas en el 2018 y 2019 y lo atribuye a dos razones: La pandemia del Covid-19 y el asedio policial que la dictadura ha impuesto en las instalaciones de este organismo.
«Esto ha evitado que los ciudadanos tengan la confianza plena para poner sus respectivas denuncias, (pero) en estos dos últimos meses hemos observado que se ha incrementado el hostigamiento, represión y amenazas contra opositores, y también hemos visto un incremento en la represión contra defensores de derechos humanos. En dos ocasiones dos de nuestros funcionarios fueron retenidos por la Policía de manera arbitraria», dijo la abogada de la CPDH Carla Sequeira.
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Ante este escenario de emergencia sanitaria y estado policial, la CPDH señaló que los ciudadanos pueden realizar sus denuncias de forma remota, a través de la aplicación CPDH móvil o bien a través del WhatsApp de asesoría legal 8700 5211. También puede hacerlo por el correo [email protected].
«Nosotros estamos adoptando diferentes mecanismos para poder llegar a la población. Incluso estamos realizando visitas en los diferentes municipios y departamentos en los que estamos recibiendo denuncias y estamos más cerca de la población que no puede estar cerca de la institución de CPDH».
Inicio de 2021 no mejora situación
Al adoptar estas plataformas tecnológicas, dice Sequeira, las denuncias presenciales obviamente se han reducido, pero insiste que los abusos no cesan, y que lejos de disminuir en el inicio de año, más bien han aumentado.
«En estos primeros 15 días del año 2021 estamos viendo un incremento en las detenciones, asedio y persecución. Incluso hemos conocido que personas están siendo detenidas por casos que estaban abiertos desde 2018 y que justamente como no fueron cerrados en su debido momento, actualmente están siendo capturados por la Policía», detalló la defensora de derechos humanos.
El caso más reciente de abuso de autoridad por parte de la Policía se registró este viernes, después que la autoconvocada Yolanda González Escobar, de Masaya, fue detenida por más de tres horas y su vivienda fue allanada sin orden judicial.
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González Escobar fue sacada a la fuerza de su hogar por dos personas de civil, quienes acompañaban en el operativo a la Policía. De acuerdo con algunos testimonios, a la autoconvocada se le involucra con el opositor y miembro de la Alianza Cívica, Benjamín Gutiérrez Collado, también detenido por la PO desde el miércoles 13 de enero.
En el 2018, año en que estallaron las protestas contra el régimen de Ortega, la CPDH logró recibir más de 4, 000 denuncias, siendo el peor año para los nicaragüenses, puesto que en ese periodo la represión estatal dejó 328 muertos, más de 2.000 heridos, cientos de presos y unos 88.000 emigrados o exiliados, según datos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).