El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo este miércoles en un mitin con sus partidarios en las afueras de la Casa Blanca que nunca admitiría que perdió las elecciones. Esto, mientras el Congreso se prepara para certificar la victoria de Joe Biden en las elecciones del pasado 3 de noviembre.
«Nunca nos rendiremos. Nunca concederemos», dijo Trump a la multitud que lo vitoreaba. «Vamos a detener el robo».
Miles de seguidores del presidente saliente de Estados Unidos se encuentran este miércoles en el centro de Washington para realizar una demostración de fuerza.
Desafiando las consignas sanitarias, partidarios del magnate republicano llegados de todo el país se aglomeraban sin mascarilla en el metro, en su camino por una capital que vuelve a resguardar sus vitrinas con barricadas por temor a posibles desperfectos.

El presidente saliente, que continúa sin admitir la victoria de su rival demócrata Joe Biden, anima desde hace días a sus seguidores a que se junten en Washington durante esta jornada que será «loca», según avanzó.
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Trump insta a Pence a no certificar en el Congreso la victoria de Biden
Pese a que Trump, instó este miércoles al vicepresidente Mike Pence a no certificar la victoria electoral de Biden, el vicemandatario aseguró que no detendrá la certificación de la victoria de Biden, porque «no tiene autoridad constitucional».
«Si Mike Pence hace lo correcto, ganamos las elecciones», dijo Trump a sus partidarios reunidos afuera de la Casa Blanca. «Tiene el derecho absoluto de hacerlo».
«Mike Pence tendrá que ayudarnos, y si no lo hace, será un día triste para nuestro país», añadió Trump, tildando de «débiles» a los legisladores republicanos que planean certificar a Biden.
Fanáticos aseguran que hubo fraude
Katherine Caldwell, de 61 años, y su marido han venido adrede desde Oregón, a cinco días de camino por carretera, para apoyarle en esta cruzada.
«Robaron la elección», «estoy totalmente segura«, afirma a la AFP esta mujer que lleva un sombrero blanco de cowboy y agita una bandera roja con la inscripción «Trump es mi presidente».

Además, en las elecciones senatoriales celebradas la víspera en Georgia hubo «trampas», asegura, en referencia a los pronósticos que dan a los demócratas los dos escaños necesarios para retomar el control de la Cámara Alta.
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«Utilizaron de nuevo máquinas fraudulentas, la gente en Georgia es corrupta», añade.
Otros asistentes portaban pancartas en las que se leía «Paren el robo», el grito de guerra de quienes están convencidos de que la elección del 3 de noviembre estuvo trucada, pese a las negativas de los tribunales y de los responsables electorales.

Además de sus bases, decenas de legisladores republicanos tanto de la Cámara de Representantes como del Senado siguen fieles a Donald Trump y prometieron expresar sus dudas en el recinto del Congreso, que debe registrar oficialmente el miércoles el voto de los grandes electores: 306 para Joe Biden y 232 para Donald Trump.
Sus objeciones no podrán, sin embargo, cambiar el resultado de este proceso, el último antes de la toma de posesión del futuro presidente demócrata el 20 de enero, aunque podrían ralentizarlo.