Temblando en la lluvia de la eliminación y sintiendo el miedo al fracaso, el Bóer respira con dificultad, asistido por un ventilador de esperanzas y negándose a que lo entuben, pero en esa misma unidad de cuidados intensivos han entrado los Gigantes.
No hay imposibles, lo que existen son dificultades o retos de enorme esfuerzo. El Bóer ganó el miércoles y elevó una expectativa con la combinación que dejó barridos a los Gigantes acortando la distancia a cinco juegos.
Puede interesarte: ¡El drama de Santa Marta! La Selección Nacional que abandonó un torneo por una severa diarrea
Solo imagine este escenario, Omar Cisneros ese manager de alma irreverente gritando por todos lados: “No estamos muertos”. Faltando doce juegos a cada conjunto, el Bóer (3-17) tiene varias combinaciones para alcanzar al Rivas (8-12) y clasificar.
Para cultivar esa posibilidad no se calcula que gane 12, ni con 11 0 10, partiremos de una cifra con más sentido práctico.
Posibilidad uno
Si el Bóer gana nueve partidos, necesita que los Gigantes solo ganen tres de los que le faltan y así vamos permutando hasta que se agoten el número de victorias con oportunidad. Si el Bóer gana ocho, necesita que los sureños pierdan 10, de la misma manera ganando siete esperaría que los “pequeños” Gigantes pierdan 11.
Además lea: Real Estelí logra otra gesta: elimina al Motagua y consigue su boleto para la Concachampions
Posibilidad dos
El Bóer puede provocar un empate e irse a un juego extra. Con eso el cálculo se reduce a una victoria menos de parte del Bóer en relación a las derrotas del Rivas. Un ejemplo si gana nueve duelos y Gigantes cuatro se produce un empate, es decir que una victoria más de los perseguidos no los deja escapar de un amarre.
Los Gigantes se diferencian del Bóer en que tienen un mejor equipo. Es más fácil pensar que los mejor armados saldrán del hoyo antes que los desahuciados, pero algo no “huele” bien en Rivas a pesar de la permanente confianza de sus directivos.
Omar Cisneros está soñando con la hazaña y Joel Fuentes siente que su puesto baila sobre grasa caliente. Solo tienen un juego pendiente entre ellos que será este sábado 11 de diciembre en Managua. Una victoria del Bóer borra en un solo día un juego de distancia. Obviamente en la tinta de este software tiene cabida una imaginación fértil, pero cuando las matemáticas se meten para decir que se viene una cacería de Gigantes y aunque parezca una mentira beisbolera, la de «no hay enemigo pequeño»0, en todo caso, el Bóer sigue siendo el Ed Gaddael (el jugador más pequeño en jugar en la MLB) de esta liga.