Un slump para un bateador es como el mar sin olas o el viento sin pájaros. Nueve hombres quieren ponerte out si logras conectar bolas envenenadas a más de 140 kilómetros por hora. La Liga Profesional ha comenzado a levantar cruces en un cementerio de bateadores nacionales que hasta son miembros de la Selección Nacional.
Seres supuestamente infalibles, verdaderos artistas del bateo han tenido malos momentos en sus carreras; eso incluye a Barry Bonds de 23-0 en 1986, Mike Trout 24-0 en 2018, Babe Ruth de 21-0 en 1934, Lou Gehrig de 20-0 en 1936, Tony Gwynn de 19-0 en 1998 y hasta el formidable Ted Williams de 17-0 en 1959.
En esta liga hay dos bateadores que han sorprendido a todos con su formidable arranque, Renato Morales el líder de los bateadores y Ronald Garth, quien ni siquiera fue escogido en el draft y ahora está en el top tres de la lista de bateadores.
En este cementerio de bateadores se encuentra a la cabeza el hombre de más poder de nuestro medio y MVP del pasado Pomares, Juan Carlos Urbina (.209) con 14 hits en 67 turnos. Es cierto que es el máximo jonronero y empujador del Bóer, pero su porcentaje sobre las bases de .254 habla de su mal momento.
Edgard Montiel vive una de sus peores campañas al resumir un raquítico .160 después de conectar 8 hits en 50 turnos, con solo 6 empujadas. Omar Mendoza, uno de los bateadores más evolucionados en los últimos años se encuentra en un hueco con .182 de porcentaje producto de 6 hits en 33 turnos, mientras que otro Tigre como Norlando Valle tiene las garras quebradas con un anémico .176, con solo 3 hits en 17 y una sola remolcada.
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En los Leones el bateador que rasca la tierra para salirse de la sepultura es Darrell Campbell con su .222 de promedio, acumulando 8 hits en 36 visitas al plato y solo 4 empujadas. Mark Joseph batea .182 (33-6) con tres traídas a casa y 9 ponches.
Los Gigantes tienen un bateador como Elmer Reyes que no anda tan bajo en promedio con .289, 13 hits en 43 turnos, pero solo tiene 3 empujadas y se poncha 8 veces. Ha venido mejorando, pero empezó masticando tierra. Rafael Estrada es el otro sureño que no le va bien en los cajones de las bolas y strike con un porcentaje de .200 con 6 hits en 30 turnos y solo tres remolcadas.
En la lista negra se encuentra el campeón bate del Pomares pasado el chontaleño Sandy Bermúdez con el promedio de la tristeza que es .217 después de ligar 5 hits en 23 veces con solo dos empujadas. El último es Winston Dávila con un pobre .250, 8 hits en 32 turnos y cuatro grúas.
Algunos bateadores pueden sentir que una mala racha es como un zombi caminando entre la niebla. Los mencionados son bateadores probados en nuestro medio y son capaces de escapar de la jaula del slump.