Entramos a la semana que muchos aficionados al deporte del cuadrilátero esperaban desde hace meses, cuando el legendario excampeón de los pesos pesados, Mike Tyson, a sus 54 años, confirmó su regreso al ring. Tyson y Roy Jones Jr, se enfrentarán el próximo sábado 28 de noviembre en un combate a puerta cerrada en el Staples Center de Los Ángeles; casa del equipo campeón de la NBA: Los Ángeles Lakers.
Puede interesarte: ¡Perdió el juego más importante! Chinandega acaba con la imbatibilidad de Jalapa
A pesar que el combate será de exhibición y a ocho rounds, contará con casi todas las medidas de una pelea profesional. No obstante, se reveló una sorprendente e insólita excepción que se destaca en el control antidopaje previo al enfrentamiento del próximo sábado, misma que indirecta y automáticamente hace recordar que no se trata de una pelea oficial. Según el reconocido sitio Boxing Scene, en los análisis que se realizarán ambos boxeadores para evitar el consumo de sustancias prohibidas, no se detectará el consumo de cannabis.
VADA, organismo que estará a cargo del control antidopaje, no intervendrá si detecta marihuana, lo que deja las puertas abiertas a que ambos contrincantes puedan consumir este producto sin temor a una sanción. A pesar de que las organizaciones del evento no se pronunciarán al respecto, al tratarse de un combate de exhibición, es válido recordar que Iron Mike, desde hace años lidera un proyecto de cultivo de esta planta en California, estado donde su consumo es legal. El exboxeador es dueño de 16 hectáreas de tierra fértil que utiliza para plantar cannabis y explotar un nuevo negocio en su país.
Tyson ha afirmado en múltiples entrevistas ser un consumidor de este producto, sin embargo, no ha manifestado con exactitud la cantidad exacta que suele consumir, y con la fecha confirmada para su retorno al cuadrilátero ha dejado este tema a un lado. Lo mejor era que el control antidopaje fuera igual de especial y fuera de lo común, evadiendo la detección del consumo de cannabis.