El brillante infielder dominicano Robinson Canó, quien tiene cifras que deberían haberlo llevado directo al Salón de la Fama del beisbol de las Grandes Ligas, se distanció drásticamente de esa posibilidad, al arrojar positivo una vez más por consumo de sustancias prohibidades, informó Major League Baseball (MLB).
Canó, de 38 años, había sido suspendido durante 80 partidos en el 2018 por las mismas razones, así que ahora perderá toda la temporada del 2021, como lo establece la política de la MLB sobre el uso de sustancias prohibidades en caso de reincidencia. De paso, el jugador se perderá 24 millones de dólares al no poder actuar.
Con una línea ofensiva de .302/.352/.492, durante una carrera de 16 temporadas, en las que suma 334 jonrones y 1,302 impulsadas, estadísticas del nivel de un segunda base del Salón de la Fama, el dominicano impresionó además con una defensa precisa y un poderoso brazo, mientras hacía que todo luciera tan fácil en segunda base.
Después de haber caído a .256/.307/.428 el año pasado, con 10 jonrones y 39 remolques en 107 partidos, Canó regresó en la campaña de este año a niveles similares registrados en el pico de su carrera: .316/.352/.544, con 10 jonrones y 30 remolques en 49 partidos, lo que hizo sentir a los Mets mucho entusiasmo hacia el 2021.
«Estamos decepcionados al ser informados de esta suspensión», dijo a través de un cominicado el presidente de los Mets, Sandy Alderson. «Esto es desafortunado para él, la organización, nuestros fanáticos y el deporte. Los Mets respaldan totalmente los esfuerzos de la MLB por erradicar todo tipo de sustancias prohibidas», agregó.
Canó tiene contrato hasta la temporada del 2023 con los Mets, por lo que podrá volver a reunirse con el equipo para la campaña del 2022. Los Mets le debieron pagar 20.25 millones por el 2020, mientras Seattle se hace cargo de 3.75 millones, para sumar los 24 millones que el infielder perderá por no jugar en la temporada del próximo año.
Firmado por los Yanquis en el 2001 en su natal República Dominicana, Canó pasó ese mismo año a las Ligas Menores en Estados Unidos, donde se consolidó como uno de los grandes prospectos de la tropa del Bronx e hizo su debut en el 2005 con .297, 14 jonrones y 62 remolques, bueno todo para ser segundo por el premio al Novato del Año.
Y se estableció como una de las grandes figuras de los Yanquis, donde junto a Derek Jeter formó una consistente llave de doble plays, mientras bateaba sobre .300 en siete de sus siguientes nueve temporadas, antes de firmar un contrato por 10 años y 240 millones con los Marineros de Seattle a partir del 2014 como agente libre.
Su rendimiento sufrió una disminución en Seattle, donde tuvo la primera suspensión en el 2018, que le costó 11 millones, 741 mil, 935 dolares. En 2019 pasó a los Mets en una transacción múltiple y ha sido afectado por lesiones. Pero este año regresó a sus niveles habituales y ahora sufre una nueva caída que debe privarlo de Cooperstown.