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Cuando el famoso agente de peloteros Scott Boras escuchó la voz de una mujer por el teléfono, le puso fin a la comunicación antes que esta iniciara: “si los Yanquis desean hablar de mi cliente, que me llame Brian Cashman”, dijo y cortó.
Cashman, el gerente general de los Yanquis, tenía como asistente a Kim Ng, una joven de ascendencia china y tailandesa de 29 años, quien tras laborar como pasante en los Medias Blancas de Chicago, ahora tenía el trabajo que había soñado.
Pero las cosas no iban de la forma más amable en una industria dominada por hombres. Cashman llamó a Boras, pero fue para decirle: “quien te habla es Kim, mi asistente. Ella me representa. Así que debes hablar con ella”. Ahí terminó la llamada.
Boras ya se había topado con Kim en una audiencia de un arbitraje salarial para el lanzador cubano Alex Fernández de los Medias Blancas en 1995. Y había perdido. Boras quería 3.9 millones de dólares para su cliente y Kim propuso 3.25 y ganó el caso. Una diferencia de 650 mil dólares.
“Pienso que cuando llamé no escuchó mi nombre. Tal vez pensó que era una fanática”, dijo Kim. Cashman sí se molestó y pensó que Boras no habló solo por el hecho de que lo llamaba una mujer.
Pero Kim no intentaba ser amable consigo misma. Su filosofía ha sido siempre buscarle solución a sus dificultades o aprender a lidiar con ellas. A menudo tuvo reuniones siendo la única mujer en el salón o vio como las personas se acercaban a ella con diferentes actititudes.
Incluso más de una vez fue cuestionada como lo hizo una noche Bill Singer, entonces un evaluador para los Mets. «Qué hacés aqui?», «¿De dónde sos?», preguntó Singer, mientras se burlaba de sus rasgos asiáticos, lo que le costó su trabajo en la organización neoyorquina.
Kim se fue a los Dodgers luego de cuatro años en los Yanquis, quienes ganaron tres Series Mundiales en ese período (1998, 1999 y 2000). Luego pasó nueve años por la MLB, donde implementó una serie de ajustes para la firma de jugadores internacionales.
Y después de ser entrevistada por no menos de seis organizaciones que buscaban un gerente, Kim no conseguía el salto a la cima de las operaciones del beisbol. «No me siento fracasada. Me han entrevistado varias veces. Hay personas que no consiguen ser entrevistadas aunque lo merecen», dijo.
No obstante, desde el pasado viernes, Kim Ng es la primera mujer gerente general de un equipo de las Grandes Ligas. Ha llegado al puesto más alto en la estructura de operaciones del beisbol. Antes que ella, Elaine Weddington-Stewart había llegado a ser asistente del gerente en Boston.
Sin embargo, los Marlins no la han nombrado en ese puesto por ser mujer, la han escogido porque es la persona más competente para la misión de dirigir el futuro de una franquicia que trata de sobrevivir y brillar con poco presupuesto.
Los Marlins serán en la temporada del 2021 el equipo con la nómina más baja en las Ligas Mayores (46.5 millones de dólares), así que necesitarán a alguien creativo, visionario y con liderazgo, tres cualidades que Kim ha demostrado tener por donde ha pasado.
La tropa de Miami logró avanzar a la postemporada, algo que no hacía desde el 2003. Y luego barrió a los Cachorros antes de ser barrida por los Bravos. Pero hay jóvenes de gran talento y un futuro prometedor. Así que la misión de Ng no es fácil, pero ella es capaz.
Nacida en Indiana hace 51 años, creció en Nueva York y estudió en la Universidad de Chicago, de donde salió con una licenciatura en políticas públicas, pero sobre todo, Kim es un ejemplo de determinación y tenacidad, que ha demostrado a las niñas que no hay límites.
Una carrera iniciada en Chicago en 1990, llega a su punto máximo treinta años después, para que vean que las metas grandes no suelen ser fáciles.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR
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