La crisis que enfrentan los nicaragüenses es tan dura que ha obligado a los hogares ahorrar lo más que se pueda energía, para poder entrar a la «sombrilla» de los subsidiados, que hasta septiembre de este año ha superado la barrera de los 900,000 beneficiados.
Según datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE), entre enero y septiembre de este año el Estado destinó 52.3 millones de dólares para subsidiar a 900,181 usuarios del sector eléctrico, 27,683 subsidiados adicionales, con respecto a septiembre del 2019.
En promedio, por cada usuario este año se destinó 58 dólares para subsidiarlo (6.45 dólares al mes), cuya estimación resulta de dividir el monto total gastado entre el número de beneficiarios.
Este aumento de usuarios en el sector eléctrico se da precisamente cuando el país acumula casi tres años de recesión, agudizada con la pandemia, lo que ha provocado un aumento exponencial en el desempleo.
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El 75 por ciento de los clientes de la distribuidora
El economista Javier Mejía Castro, del Centro Humboldt, manifestó que es sorprendente el aumento que ha habido en el número de subsidiados, que ya equivale al 75 por ciento de los clientes de la distribuidora de energía Disnorte-Dissur. Hasta marzo de este año esta empresa tenía 1.2 millones de clientes, según datos del INE.
“Realmente es sorprendente porque el número de subsidiados casi que llega al 80 por ciento del total de clientes, eso refleja el esfuerzo que están haciendo las familias por mantener el subsidio en este tiempo de crisis. Es evidente que las familias están implementando medidas de ahorro para poder retener el beneficio”, dijo.
Mejía añadió que esto también pone en aprietos las “arcas del Estado”, puesto que el aumento de clientes supone mayor gasto a favor de la distribuidora para cubrir el subsidio. “Sabemos que hace dos años se modificó la ley para focalizar el subsidio y así reducir el beneficio, para entonces ya eran unos 700,000 subsidiados”.
Hasta el 2017 toda familia que consumía hasta 150 kilovatios recibía un descuento del 53 por ciento y pagaba el restante. No obstante, a inicios del 2018 fue modificada la Ley 272, Ley de la Industria Eléctrica, tal y como hace referencia Mejía, de manera que cada año se va reduciendo el porcentaje del subsidio. Esto implica que hasta el 2022, los que consumen de 0 a 50 kilovatios mantendrán un descuento del 50 por ciento; de 51 a 100 kilovatios, un 45 por ciento, y de 101 a 150 se reducirá a un 25 por ciento.
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El subsidio energético fue establecido en la era del gobierno de Enrique Bolaños Geyer (2002-2007), precisamente para amortiguar el impacto de los altos precios del petróleo a nivel internacional y promover el ahorro eléctrico en los hogares, hoy por hoy cubre casi cuatro veces los 231,596 beneficiarios iniciales en julio de 2005.
Controlar el consumo de energía
El cambio en la forma de cómo retener el subsidio eléctrico supone para los hogares nicaragüenses un fuerte desafío en materia de eficiencia y de ahorro en las viviendas, porque debe saber que con solo una décima que sobrepase el promedio mensual máximo, usted pierde el beneficio.
Es por ello que especialistas recomiendan planificar el consumo del hogar, mediante el establecimiento de un menú de consumo diario. Este debe contener los nombres de los aparatos y electrodomésticos disponibles en la casa y el consumo por hora de cada uno de estos.
Sin embargo, hay casos en que los usuarios, pese a llevar un control y reducir su consumo, su facturación nunca baja.
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Al respecto, Marvin Pomares, presidente del Instituto de Defensa de los Consumidores (Indec), manifestó que los usuarios se siguen quejando por la alta facturación.
“La gente te dice que no es eso lo que ellos gastan y que hacen grandes esfuerzos por ahorrar y que no logran ver eso en su factura, esas quejas son constantes”, dijo Pomares.
El Indec reporta hasta octubre de este año 17,825 quejas en el servicio de energía, y esperan cerrar el año con unas 21,000 denuncias. “Hasta octubre llevamos un 12 por ciento más de quejas que el año pasado y eso que falta noviembre y diciembre”, añadió Pomares.
Esas quejas no han dejado de llegar al Indec, pese a que la tarifa de energía se mantiene congelada (no aplicando el 3 por ciento de deslizamiento de la moneda) desde julio y se mantendrá así hasta diciembre, una medida que ha sido imperceptible por la población.
Un estudio que sacó recientemente la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides), denominado el “Mercado eléctrico de Nicaragua. Diagnóstico y recomendaciones”, detalla que hay varios factores que encarecen la electricidad, entre ellos los contratos onerosos con los generadores y las altas pérdidas energéticas de la empresa distribuidora Disnorte-Dissur, que al final asume el consumidor.
Managua con más subsidios
Datos del Instituto Nicaragüense de Energía (INE) confirman que el departamento de Managua tiene el mayor número de beneficiarios con esta subvención, donde seis de cada diez usuarios son alcanzados por este subsidio estatal.
El INE indica que en los nueve municipios que conforman Managua la distribuidora Disnorte-Dissur tiene 371,323 clientes, de los cuales 248,729 fueron subsidiados hasta septiembre de este año, lo que equivale al 67 por ciento del total.
Los municipios de Managua con más familias subsidiadas son: San Francisco Libre, con un 85 por ciento de beneficiados del total de sus usuarios; Villa Carlos Fonseca, con 85 por ciento; San Rafael del Sur, con un 84 por ciento; Tipitapa, con un 80 por ciento y la capital, Managua, recibe un subsidio del 63 por ciento del total de usuarios.