Nunca sabremos qué pudo haber pasado en este 2020 con los prospectos nicas en las Ligas Menores de no haberse suspendido la temporada debido al coronavirus.
Siempre hay expectativas por el progreso que pueden experimentar todos los 32 pinoleros que anhelan llegar a la cima del beisbol, pero no pudimos observar nada.
Al menos a mí, Leonardo Crawford me parecía el nica más cercano a las Mayores. Había concluido con 7-4 y 2.81 en 91.1 innings con 106 ponches en Clase A fuerte.
Y cuando lo enviaron a la Liga de Texas (AA), demostró que estaba listo para retos mayores, con 2-0 y 2.37 en 30.1 innings con 22 ponches, en rápida adaptación.
Sin embargo, cuando los Yanquis firmaron en febrero pasado a Kevin Gadea, creció una nueva esperanza. El espigado derecho aún sin lanzar desde el 2016, lucía bien.
Firmado por Seattle en el 2012, Gadea trabajó en gran forma en las Ligas Menores cuando estuvo saludable y fue tomado por Tampa en el 2016 a través de la Regla V.
Así que cuando llegó el 2017, asumimos que su aterrizaje en las Mayores era asunto de tiempo porque los Rays tenían que dejarlo en el equipo grande o devolverlo.
Llegó con 17-6 y 2.64 en 225.1 innings y 228 ponches en su historial. Lanzaba rectas a 94 millas, una curva de arco grande y un buen cambio, pero sobre todo, control.
No obstante, Gadea se lastimó de nuevo y después de varios procedimientos que no arreglaron el problema, fue operado y perdió casi tres años en todo el proceso.
Este año, Gadea lucía muy saludable y los Yanquis no la pensaron para ofrecerle una nueva oportunidad. Y tras su firma en febrero, lo llevaron a su campamento en Tampa.
Gadea causó muy buena impresión por la velocidad en sus disparos y la habilidad para usarlos. Así que lo asignaron AA, un nivel desde el cual se salta a las Mayores.
Sin embargo, el Covid-19 suspendió la temporada en las Menores y no lo pudimos ver, pero sobre todo no lo vieron, quienes decide en los Yanquis. Ahora va con los Gigantes de Rivas.
¿Cómo lucirá? Ya veremos. La clave es su salud. Si está bien, seguro podrá brillar. Gadea tuvo éxito incluso en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional y aquí también se ha lucido.
Jugar en la Liga de Nicaragua debe ser muy útil para este lanzador necesitado de entrar en acción en un partido y vivir su atmósfera competitiva, mientras se alista para el 2021.
Gadea sigue siendo una esperanza nica hacia las Grandes Ligas y vamos a seguir sus huellas, al igual que las de Crawford, otro pinolero que está empeñado en escalar la cima.
Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR