El beisbol nos ofrece cada día más datos que nos acercan a su comprensión

Ahora no solo podemos ver la velocidad de los lanzadores, sino muchas detalles más que confrontan nuestras creencias

Contenido Exclusivo CONTENIDO EXCLUSIVO.

Aun cuando los radares para medir la velocidad de los lanzamientos de un pitcher fueron inventados en 1954, fue hasta en el 2001 cuando vimos sus datos incorporados en las transmisiones en vivo del beisbol por la televisión.

Siempre ha habido un insaciable apetito por conocer más del juego y aunque hubo esfuerzos con rigor científico desde inicios del siglo pasado, es hasta en el año 2000 que se dio un salto con los grandes avances de la tecnología.

En 1912, por ejemplo, se le midió la velocidad a Walter Johnson y se le puso a lanzar justo cuando se disparaba un rifle Remington. Se aseguró que la recta se movía a 83 millas. Luego a Bob Feller se le midió respecto a una motocicleta en marcha. Y así se avanzó hasta nuestros días, cuando se sabe casi todo sobre el juego.

Ahora sabemos que la recta de Gerrit Cole contra Manuel Margot en el quinto inning este lunes alcanzó 100.1 millas por hora y que tuvo un spin rate (velocidad de giro) de 2,568 (revoluciones por minuto) y muchos otros detalles más sobre movimientos verticales y horizontales.

Y si conectan jonrones artilleros del calibre de Giancarlo Stanton y Aaron Judge, queremos ver cuál fue la velocidad de salida, el ángulo de lanzamiento y la distancia proyectada para sus batazos. ¿Usted se imagina una transmisión hoy día sin que sepamos la velocidad del pitcher?

Ha cambiado la manera en la que vemos el juego quienes nos asomamos a distancia. Ahora imagínese cómo será para quienes captan, procesan y analizan todos los datos que les proporcionan los distintos sitios de analítica.

En febrero del 2001, ESPN contrató a Sportvision para construir un sistema que les permitiera analizar de modo electrónico los lanzamientos en pleno juego y luego se creó el cuadrito que ilustra la zona de strikes y que a menudo nos saca de dudas.

En 2007 se creó el sistema Pitch f/X, que rastreó lo que ocurrió con cada lanzamiento hasta el 2015, cuando fue desplazada por Trackman/Statcast y ahora está Eyehawk/Statcast, que lleva el análisis a más profundidad todavía.

Ahora las transmisiones no solo nos reiteran el gran corring de un jardinero para hacer una atrapada, sino la distancia a la que estaba al momento en que la bola fue bateada, cuál fue su máxima velocidad al desplazarse y el porcentaje de precisión al leer el batazo y si tomó la ruta correcta.

Por ejemplo, nos dicen, Aaron Judge y Aaron Hicks estaban a 83 y a 81 pies de distancia respectivamente de la bola bateada por Randy Arozarena, pero la atrapó Judge porque su primer movimiento fue tres centésimas de segundo más rápido que Hicks y su velocidad máxima fue de tres millas por hora más rápido, pero la clave fue su ruta casi perfecta hacia la bola con un 97 por ciento.

En fin, hay tantas cosas en las nuevas rutas en las que se mueve el beisbol auxiliado en la tecnología y que lejos de saturarnos con datos, permite que podamos confrontar nuestras creencias a menudo apoyada en el ojo y el sentimiento que nos rodea. Pero el dato, es el dato.

Edgard Rodríguez está en Twitter: @EdgardR

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí