Carlos Membreño cumple 10 años jugando futbol. LAPRENSA/

El futbolista que aprendió a usar las palabras de desaliento para motivarse y lograr sus metas

Esta es la historia del capitán del CD Junior, que en sus 10 años en el futbol ha alcanzado todo lo que un futbolista profesional sueña: llegar a la Selección de Futbol y ser campeón en Liga

De adolescente su mamá (Karla Callejas) se negó a regalarle una moto pero eso no lo detuvo para conseguirla. Trabajó y ahorró hasta comprarla de su propio esfuerzo. Un directivo le aseguró que no tenía potencial para jugar en Liga Primera y se consolidó como futbolista profesional. Esos dos momentos retratan la filosofía que Carlos Membreño aplica en la vida y el futbol: usar las palabras de desaliento para motivarse y lograr sus metas.

Puede interesarte: Un aficionado intenta tomarse foto con Messi y rompe todos los protocolos de seguridad

Kakay, como se le conoce en el futbol nacional al capitán del CD Junior, entendió que si quería la moto que su madre no quiso darle, por el riesgo que implicaba para él, debía obtenerla por su cuenta. Empezó a vender diferentes mercancías y a ahorró hasta comprarla en 2009. “Ese mismo carácter, personalidad y sacrificio me sirvió para aplicarlo el futbol y lograr mis metas”, señala el jugador de 31 años, que cumple 10 años de jugar en el futbol federado.

El central alcanzó con mucha disciplina y perseverancia todo lo que un futbolista sueña: llegó a la Selección de Futbol en 2015 —estuvo dos años—, salió campeón en la Liga Primera y jugó en la Liga Concacaf en 2017, se coronó en Segunda en 2019 y ascendió en 2020 a Liga Primera con el CD Junior donde es una de los pilares fundamentales en el estreno del club en la máxima categoría la temporada 2020-21.

Crecer en la adversidad

Nada ha sido fácil. Ha llegado hasta aquí porque aprendió a impulsarse ante la adversidad en cada momento. “El deseo de tener un moto marcó el carácter. Desde entonces he tomado las cosas negativas para impulsarme. Si me dicen que no puedo yo voy hacia adelante a demostrar que sí. En vez de desanimarme me motivo”, señala.

El central aplicó eso desde su temporada 2011-12 de debut. El Juventus atravesó problemas económicos y él era uno de los jugadores que solicitaba al entonces dueño del equipo, Orlando Torres, que les pagara. Al parecer eso molestaba al dirigente porque el día que le canceló trató de desanimarlo: “No volverás a jugar en ningún equipo después del Juventus”. El tono de las palabras del directivo —indica el jugador— sonaban como si no tenía la capacidad de hacer carrera el futbol.

“En ese momento dije que nadie iba decidir mi futuro, que eso lo hacía yo”, apunta Membreño que al salir del Juventus en 2015 llegó al Diriangén y después al Ferretti donde terminó campeón y disputó la Liga Concacaf después de ganar su sitio en el equipo. Su primer partido llegó hasta después de tres jornadas. En la charla del día después, el técnico Flavio Da Silva habló que Kakay era su quinta opción de central y contención y desde ese momento sería la primera.

Siempre perseverante

El jugador aseguró que nunca pensó que estaba tan en el fondo. “En ese momento me dije no voy perder mi titularidad, si me lo hubiera dicho antes busco como cambiar eso desde el principio, lo bueno que lo dijo en el momento que tenía el puesto”, recuerda Membreño, quien cada vez que ha estado cuesta arriba busca salir para adelante como ha hecho los dos años.

Un socio de Kakay, en la venta de celulares y accesorios, le robó su inversión de más de 17 mil dólares a finales de 2017. “Eso lo golpeó muchísimo, fue duro”, remarca el jugador que desde hace tres meses a empieza a levantarse y esperar resurgir, como lo ha hecho, en ese ámbito de su vida y en la futbolística liderando al Junior.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí