Los 25 días más difíciles en la familia de Jason Casco, jugador del Real Estelí, terminaron hace poco. Su papá, Jaime, fue diagnosticado con Covid-19 y la vida les cambió. La noticia les llegó de sorpresa y pensaron lo peor: que su mamá también se había contagiado porque estuvo junto a él durante cuatro de los siete días previos al examen, sin embargo solo fue un susto.
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«No me da pena contar esto, más bien quiero que sean conscientes que esto no es un juego, es la vida real lo que estamos viviendo», escribió este lunes Casco en su cuenta de Facebook el testimonio de cómo su papá venció el Covid-19. El jugador dijo que durante ese tiempo pidió respeto porque la gente lo llamaba insistiendo sobre la situación que atravesaba. «Sentía que en ese momento, no me interesaba mi carrera futbolística no me importaba donde jugaría o qué pasaría, me importaba mi papá, mi madre».
El jugador del Real Estelí remarcó que fue una dura situación. «Hoy cuento esto con mi padre vivo y no me imagino aquellas familias que no pudieron ni despedirse de sus seres queridos por que después que mueren te tienen que enterrar sin tener ninguna despedida. Por favor cuídense que no es broma esto lo vivimos en carne propia nosotros y es horrible».
Casco señaló que el virus no es sida ni es lepra y que es importante ayudar a las demás que pasen esta situación con sus familiares. «Con las medidas necesarias dale una mano, no te imaginás toda la gente que me dio la espalda en este momento por miedo a que yo pudiera infectarla, pero Dios siempre nos ayudó y estoy aquí para contar esto para que seas tu quien el día de hoy o mañana cambiemos la sociedad dándole una mano a otra persona para que no sigamos sufriendo porque sé que Dios dará paz y sanidad a todos».
Así comenzó todo
Los síntomas del papá de Jason fueron de una simple tos o gripe, pero los días pasaban y se ponía peor. «Fue donde un doctor y nos mandó hacerle el examen y nos dijeron que tenía el virus», señaló el jugador. «Este tiempo nos ayudó para darnos cuenta de que estamos hecho como familia».
A partir del momento en que se enteran que su papá tiene el coronavirus lo aislaron en la casa para cuidarlo junto a su hermano. «Yo comencé a tener los síntomas porque estuve con él un día antes que le pasara todo, pero lo mío no pasó a más, sin embargo mi papá día con día iba empeorando. No podíamos dormir porque teníamos miedo que se nos fuera, que de repente no nos dijera nada para no preocuparnos y no nos podíamos acercar a él».
«Una hora nos decía que se sentía mejor pero dos horas después se sentía muy mal y era un miedo grande para todos porque el siempre ha sido la cabeza de nuestro hogar, nuestro ejemplo, y mi mamá también», explicó en la publicación el jugador del Real Estelí. «Por lo unido que hemos sido siempre eran las dos de la mañana y estábamos despiertos, dormíamos y alas 6:30 a.m., queríamos saber si mi papá aún estaba vivo, si aún respiraba».
Casi un adiós
El peor momento lo vivieron cuando se papá le escribió un mensaje que parecía a despedida. «Llegó un momento donde el mismo se sentía mal que me escribió y me dijo ‘hijo quiero que siempre seas el mejor futbolista, el mejor defensa’ y le dije no te preocupes por eso ahora papá, no te me eches para atrás por favor».
«Mi papá nos dijo un día que sentía que ya no respiraba que si hablaba se le iba el aire, que sintió que se desvanecía. No se me olvida, eran las 11:00 p.m. Llamé al doctor Gerson Debbe y nos dijo que teníamos de inmediato que buscar unos medicamentos porque si no mi padre se nos iba ir. Conseguimos todo lo que nos dijo y comenzamos a seguir paso a paso el tratamiento que el nos indicó y hoy mi padre ya respira, habla y sonríe. Estamos agradecidos toda mi familia y mi padre con él», explica Casco.