Adriana Paniagua luce bella, luce como una princesa. Camina despacio del brazo de su padre rumbo al altar. El pasillo de la iglesia Nuestra Señora de Guadalupe en Doral, Miami, es su pasarela. Desfila al son de A Thousand Years, canción de Christina Perri. Es fotografiada como estrella de cine en la alfombra roja de los premios Óscar. Va emocionada, va feliz. En el altar mayor la espera Francisco, su futuro esposo.

Este viernes 20 de septiembre se cumple una semana de la boda de Miss Nicaragua 2018. Fue una boda íntima, emotiva y llena de orgullo nicaragüense. Aquí te compartimos datos donde Nicaragua dijo presente.
1. «Esta es una boda vandálica. La novia lo es, el novio también y yo lo soy», dijo el sacerdote antes de iniciar la ceremonia. Agregó que aunque el sueño de Adriana era casarse en la Basílica Inmaculada Concepción De María, en El Viejo, Chinandega, pero que por motivos que conocemos no se pudo realizar, ella eligió casarse en la casa de otra madre, la Virgen de Guadalupe.

2. El ramo de Adriana Tenía un rosario y junto al rosario la bandera de Nicaragua. «Y nos convertimos en uno solo, nunca olvidando nuestras raíces y teniendo presente a nuestra Nicaragua», escribió en sus redes.

3. Al momento del ofertorio entró la bandera de Nicaragua. Adriana, al igual que todos los presentes, no pudo contener las lágrimas. «Fue uno de los momentos más emotivos de la misa, se nos salían las lágrimas al ver desfilar nuestra bandera».

4. Cintas azul y blanco despidieron a los ya esposos al salir de la iglesia. Con una lluvia azul y blanco Adriana y Francisco eran felicitados por todos los presentes, quienes estaban feliz de compartir su alegría, su amor.

5. Un carnaval nicaragüense se vivió en la fiesta. Hubo abanicos de palma, chischiles de manila, penachos de Macho Ratón, tocados de flores, collares, música, y uno que otro grito: ¡Viva Nicaragua libre».