La avalancha de personas que se mueve en esta Semana Santa hacia diferentes sitios turísticos, en especial, las playas del país, podrían afectar los ecosistemas de Nicaragua por una excesiva producción de basura y ruido.
Cada espacio natural tiene una capacidad de carga turística, que implica cuántas personas pueden estar en el lugar y cómo este puede absorber los desechos orgánicos e inorgánicos, pero si se sobrepasa, se crea un desequilibrio en el ecosistema, explica la bióloga Myrna Moncada.
En Nicaragua no se cuenta con una medición que indique cuál es la capacidad de carga que tienen los sitios turísticos; sin embargo, se debería de considerar, explicó la experta.
Hasta el momento, en las fincas agroecológicas se hace de forma empírica. Por ejemplo, los responsables del lugar saben que a un espacio natural solo pueden entrar cuarenta personas, ya que la saturación provocaría afectación por ruido a las especies.
Y en el caso de las playas esto no es diferente a las reservas, explica Moncada, ya que una población numerosa de visitantes provoca contaminación por desechos superior a la que el ecosistema puede procesar.
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Por ejemplo, un río puede recibir veinte bolsas plásticas, y el impacto no será tan negativo, pero si se tira hasta cien bolsas plásticas o más; unas se quedarán atascadas en las piedras. En el caso del mar, las bolsas plásticas se quedan por debajo de la arena o se las lleva la marea, explicó la bióloga.
Ea una visita que hizo LA PRENSA a la playa de Pochomil logró constatar que se desarrolla una iniciativa positiva para el manejo de los desechos sólidos, en especial, del plástico, por parte del Instituto Nicaragüense de Turismo.
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Unas veinte personas recorren la playa de Pochomil durante toda la Semana Mayor, y con bolsas negras en las manos recogen la basura plástica.
Por otro lado, el alcalde de San Rafael del Sur, Noel Cerda, refirió que esa comuna dispondría para esta Semana Santa un grupo de sesenta personas para la limpieza de las playas de Masachapa y Pochomil, incluyendo cuadrillas temporales. A diario, en San Rafael del Sur se recogen ocho toneladas de basura, refirió.
Más conciencia por el uso del plástico
El ambientalista Jaime Incer Barquero sostuvo que es necesario que la población que visite los balnearios del país debe comprender que las playas tienen que estar limpias, incluso, por su propia salud. Todos los balnearios se ven afectados por la cantidad de personas que los visitan en la Semana Mayor, y lo más peligroso es el uso de bolsas plásticas, ya que estas flotan en el mar y eso atenta contra la fauna marina, advirtió.
Otro elemento que contamina es el uso de utensilios desechables, estos deben de ser recogidos por la población. Mientras no haya vigilancia, control y multas a la gente que tira basura, se mantendrá la situación de contaminación, dijo Incer.
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millones de toneladas de plástico al año es la estimación de lo que reciben los mares a nivel mundial, según la Organización de Naciones Unidas Medio Ambiente.