Con el inicio de la Semana Mayor, además de los veraneantes, cientos de vendedores informales se volcaron a las playas para ofrecer sus productos sin pagar ningún tipo de impuesto; medida que resienten algunos dueños de restaurantes en la costa de Pochomil y Paso Caballos, en Corinto.
Adilia Sequeira, dueña del bar y restaurante Delicias del Mar en Pochomil, asegura que no es justo que los comerciantes informales entren con tanta facilidad a las playas, ya que ellos deben cumplir una serie de requisitos para brindar sus servicios.
“A como ellos tienen derecho de vender, también nosotros tenemos derecho porque nosotros aquí (en Pochomil) pasamos el invierno comiéndonos las duras y las maduras”, expresó Sequeira con preocupación.
Sin embargo, otros comerciantes de Pochomil piensan distinto como Xiomara Baltodano, ya que asegura que los vendedores informales ofertan otro tipo de comida, contrario a ellos, que se centran en mariscos.
Aunque si está de acuerdo con Sequeira, ya que aseguró que los comerciantes informales siempre representan un contrapeso. “Pues si, siempre es un contrapeso porque ellos (comerciantes ambulantes) vienen dando (venden) más barato, pero no, nosotros le brindamos un buen servicio al cliente, porque le brindamos todas las condiciones (…)”, sostuvo. Sin embargo, en Paso Caballos, Corinto la situación es diferente a Pochomil.
Josefa Aráuz, del tradicional rancho, ubicado a la entrada del balneario Paso Caballos, señaló la inconformidad de la Asociación de Rancheros, y Ramaderos, por la avalancha de vendedores que se han instalado en la costa. En su mayoría, son adolescentes que se movilizan y ofrecen pescados fritos y cocteles que pueden costar de 25 a 40 córdobas.

“No es justo que den puerta libre sin pagar un solo impuesto, lo que a nosotros nos han sacado los ojos pagando hasta el último impuesto y es lógico que esperamos este momento para recuperarnos por las deudas y gastos, pero estamos decepcionados”, indicó Aráuz.
Migdalia Sosa, otra de las dueñas de negocios, exigió un ordenamiento de los comerciantes ambulantes. “Nos quieren encajar a los vendedores uno sobre otro, pues. Primero tienen que venir a ordenarlos. No soy egoísta pero están al frente del negocio y los turistas lo que ven son sábanas y mesas frente a la playa”, expuso Soza.
Esta ola de vendedores se ha instalado en las principales playas del país desde ayer domingo, gozando del beneficio del no pago de impuestos.
La semana pasada, el Gobierno informó que las alcaldías sandinistas garantizarían a los comerciantes informales la entrada gratuita a los diferentes sitios turísticos, así como la instalación de sus diferentes puestos de comidas y bebidas sin ningún tipo de cobro.

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Avalancha de vendedores
A la playa de Pochomil pueden llegar unos cien comerciantes informales al día, refirió el alcalde de San Rafael del Sur, Noel Cerda.
El edil expresó que los comerciantes deben solicitar un permiso del lugar donde se van a instalar, pero no se les cobra ningún tipo de impuesto, refirió.
Uno de los beneficiados con la disposición del Gobierno fue Herminio Gago, él se recorre la playa de Pochomil junto con su carretón y ofrece raspados. Aunque no le ha ido mal en las ventas, aseguró que Jueves o Viernes Santo podría vender hasta dos mil córdobas.
También contó que la basura que produce la guardan en el carretón y la depositan en un lugar correspondiente.
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