La Asociación de Colegios Americanos de Centroamérica (AASCA por sus siglas en inglés) unificó el torneo de futbol femenino y masculino en la XXV edición que finalizó en Costa Rica este fin de semana. A partir de ahora los colegios de matrículas grandes y pequeñas estarán en un mismo formato midiendo fuerza de tú a tú y este año una escuela nicaragüense sobresalió: San Agustín.
El equipo femenino del San Agustín ha alcanzado el podio en otros torneos de colegios de matrículas pequeñas y ahora que se combinaron dejó huellas al quedar en el tercer lugar superándose a sí mismo al alcanzar un puesto que no esperaba por muchas razones, incluyendo que viajó con nueve jugadoras que debutaban en estos torneos. Además demostró que los colegios de su categoría pueden superar barreras trabajando unidos y nunca darse por vencidos.
“Muchas gente nos decía que por ser una escuela pequeña no íbamos a llegar largo. Tal vez fue por falta de confianza que no lo miramos posible, pero poco a poco fuimos tomando confianza como equipo e individualmente, nos dimos cuenta que teníamos más potencial del que pensábamos y fue impresionante cómo la garra nos llevó a ese tercer lugar”, confiesa María Eugenia de la Jara, capitana del equipo y All Star del torneo.
Difícil inicio
Las muchachas del San Agustín, dirigidas por los entrenadores Omar Zambrana y Carlos Helfenstein, cayeron en el primer encuentro, una derrota dolorosa pero que les sirvió para sacar su potencial y lograr un meritorio tercer lugar en esta nueva modalidad en la cual participaron 17 equipos femeninos.
“Pasamos de perder nuestro primer partido a quedar entre los mejores tres y nos hizo darnos cuenta que a veces se gana perdiendo. Ese primer duelo lo luchamos con todo el corazón y nos dimos cuenta que el entusiasmo, la alegría y mantener la cabeza en alto te llevar a hacer grandes cosas”, expuso Natalia Argeñal, segunda capitana.
Una gran experiencia
La experiencia vivida en el proceso del torneo hasta llegar al tercer lugar superando 1-0 al Colegio Americano Nicaragüense dejó una gran lección a todos los miembros del San Agustín —cuerpo técnico y jugadoras—, que les marcará y les impulsará en las próximas ediciones.
“Fuimos como una familia. No daban mucho por el equipo al inicio, todos íbamos con un miedo horrible, pensábamos que no íbamos a llegar muy largo, pero todo se puede lograr si se juega con garra y en el futbol se decide por los que quieren más, le ponga mayor empeño y los que trabajan más como equipo. Aprendí que un equipo se vuelve como una familia”, expone la capitana María Eugenia.
“No hay una cosa específica que me quede porque todo en general me marcó de por vida. En el equipo de futbol he aprendido muchas cosas, pero esta vez me quedo con casi todo lo que vivimos. Me quedo con eso que me enseñó el equipo, que lo imposible no existe que con esfuerzo se puede lograr todo”, analiza Argeñal, la segunda capitana.
Detalles importantes
Las contenciones María Eugenia de la Jara (capitana) y Daniel Raskosky conformaron el once ideal femenino del torneo. La portera Lucciana Pascual fue nombrada la MVP del equipo.
Mientras las nueve jugadores debutantes fueron Martina Schütze, Regina Graham, Alejandra de la Jara, Nicole Peralta, Ariana Aguerri, Karla Rosales, María Fernanda Sequeira e Isabella Robelo.
Lucharon siempre
En masculino participaron 19 conjuntos y la representación del Colegio San Agustín no pudo superar su difícil grupo en la primera fase de cuatro equipos, sin embargo dos jugadores destacaron a nivel individual.
El central y capitán del equipo Ricardo Rosales y el extremo Jacobo Castillo integraron el once ideal del torneo. Mientras el contención Sebastián Tipia fue elegido el MVP del equipo.