El 16 de abril de 1866 se casan don Manuel García y doña Rosa Sarmiento, en la capilla Sagrario de la Catedral de León.
Don Manuel era aficionado a la bohemia, damas, política, pero trabajador. Por eso Rosa se traslada a la casa de su tía Bernarda, cercana a la de don Manuel.
Diciembre de 1866: Rosa llega al final del embarazo. Su tía Josefa, hermana de Bernarda, llega a León, aprovecha para convencer a Rosa que se aleje del esposo para tener tranquilidad cuando sea el parto. Rosa viaja a Metapa.
Viernes 18 de enero de 1867: Rosa es madre de un niño. Dos meses después, el coronel Ramírez (esposo de doña Bernarda) viaja a Metapa y trae de regreso a León a madre y recién nacido.
La inestabilidad del matrimonio continúa. Rosa queda al lado de su hijo, bautizado el 3 de marzo como Félix Rubén; Félix por su padrino y padre adoptivo, y Rubén, nombre que le dio su madre al nacer en Metapa.
Un día, Rosa y su pequeño, según relatos de biógrafos darianos, escapan a San Marcos de Colón, Choluteca, Honduras. El coronel Ramírez y su esposa Bernarda están inconsolables por la ausencia de Félix Rubén y la decisión de Rosa. El coronel Ramírez viaja a San Marcos de Colón, monta en su mula al niño y llega a León.
La precocidad intelectual del pequeño se pone en evidencia ante su abuela Bernarda y su esposo el coronel Ramírez. A los tres años de edad ya sabe leer y es matriculado en escuela de primeras letras, donde aprende la llamada Cartilla de San Juan, el sábado lo dedica a estudio del catecismo.
El coronel Ramírez es lector de muchas obras. El travieso Rubén tomaba los libros del coronel y aprendió mucho leyendo obras como El Quijote, Las Mil y una Noches, la Biblia, y otras obras de grandes escritores.
Félix Rubén tocaba acordeón al mismo tiempo que leía un libro. Era insaciable en la lectura.
El niño ignora que su verdadero nombre es Félix Rubén García Sarmiento, cree que es Félix Rubén Ramírez y llama papá al coronel Ramírez Madregil, creyéndolo su padre, mientras que al verdadero padre le llama tío Manuel.
De su madre no tenía idea. Un día, una vecina lo llama para presentarle a una señora que la visitaba, era Rosa Sarmiento. Y le dice al pequeño: “esta es tu madre verdadera, doña Bernarda es tu abuelita. Abraza a tu mamá”. Se abrazan, su madre llora, el pequeño no sabe qué decir, pero comienza a analizar y explicarse por qué don Manuel lo acaricia cuando se encuentra con él y le hace obsequios.
Muere el coronel Ramírez Madregil. Y es llamado solamente Rubén Darío. La viuda procura ayudar a Rubén y busca como aprenda oficios. Rubén asiste a dos sastrerías, días después renuncia.
El pequeño continúa sus lecturas y escritura de versos, doña Bernarda lo increpa diciéndole: “con versos no vas a comer”, Rubén calla y continúa escribiendo, de manera que muchos intelectuales le admiran y le buscan para escuchar sus expresiones y probar sus habilidades versificadoras, dejándoles impresionados.
Así desarrolla parte de su niñez Rubén Darío. El 18 de enero de este año 2018 cumplió 151 años de su nacimiento. Por eso, niños, jóvenes y adultos deben conocer cómo, dónde, cuándo nació, y las dificultades que pasó Rubén Darío, quien más tarde dio grandes glorias a Nicaragua, mereciendo ser llamado el Príncipe de las Letras Castellanas y creador del Modernismo.
El autor es médico.
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