Los obreros de la Alcaldía de Managua finalizaron las obras de escombreo y limpieza en los 4,100 metros cuadrados que resultaron afectados en el incendio del 27 de diciembre pasado en el Mercado Oriental y ahora solo se espera una reunión entre comerciantes y las autoridades municipales para que vuelva la actividad comercial, aunque sea en tramos improvisados.
Wilfredo Gutiérrez, vendedor de artesanías desde hace 39 años y afectado con el siniestro, dijo que todavía no se toman el espacio que le corresponde a cada uno porque está pendiente la reunión, donde la comuna presentaría una propuesta institucional para levantar el galerón.
“Unos comerciantes quieren galerón y otros no, solo que se les entreguen las 20 láminas de zinc para levantar sus tramos a como pueden, entonces por esta situación es que habrá una reunión para definirlo” explicó Gutiérrez, que a raíz del incendio se convirtió en vendedor ambulante.
El rechazo de la mayoría de comerciantes afectados es porque el tramo que erige la Alcaldía a escasos metros y por el incendio del 14 de mayo pasado, avanza con lentitud, lo que ocasiona pérdidas para los comerciantes al no tener sitio fijo para comercializar sus productos.
Según el reporte oficial de afectación, dado a conocer por Rosario Murillo en los primeros días de este año, las llamas perjudicaron 373 tramos, pertenecientes a 294 comerciantes.

En esta lista aparecen 18 personas que corrieron con la mala suerte y sus tramos se les quemaron en dos ocasiones: el 14 de mayo y el 27 de diciembre del año pasado.
Alejandro Hernández es uno de ellos y que además, técnicamente, no recibirá ningún préstamo ofrecido por el Gobierno central, al no aparecer como dueño del tramo 284, porque estaba en calidad de inquilino. “No nos dicen nada, si nos van a ayudar, solo se escucha decir que van a llamar a una reunión, pero nada más”, aseguró.
Dificultad para entrar al Mercado Oriental
En los últimos incendios ocurridos en el Mercado Oriental se ha repetido la misma escena: a los camiones cisternas les ha sido imposible penetrar porque los accesos están tomados por tramos y la única manera ha sido llevar el agua a través de kilométricas mangueras.
Otro problema es que los 52 hidrantes que existen en el centro de compras no tienen la presión necesaria para sofocar un incendio y se tiene que recurrir a los baldes.