Paisajes de mar o con volcanes, retratos de personajes populares de San Marcos, dibujos de escritores entre ellos de Rubén Darío, fogones de leña, zanate y otros temas forman parte de las obras realizadas por el artista plástico Marcelo Ampié, quien en la reciente década ha cultivado con gran pasión el realismo nicaragüense.
Lleno de orgullo, cuenta que uno de sus personajes de San Marcos (Carazo), un mendigo al que conocen como Cananón, se le ocurrió perennizarlo en su variado catálogo de obras pictóricas y lo tituló Pensador metafísico.
Con esta pieza —recuerda Ampié— participó en el Certamen de Pintura Arnoldo Guillén, y para su sorpresa resultó ganadora del Primer Lugar otorgado por el Banco Central de Nicaragua, en 2013.

Recientemente este pintor expuso una selección de nuevas obras junto a Mauricio Rizo y Rosario Ortiz de Chamorro, reconocidas firmas de la pintura nacional. Esta muestra colectiva llamada Nicaragua linda, Nicaragua natural, se exhibió con éxito en el Banco Central de Nicaragua.
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En esta ocasión Ampié mostró parte de su arte, principalmente bodegones con temas de plátanos, mandarinas y fogones, composiciones enriquecidas con elementos del ambiente interior de la casa sencilla y del paisaje icónico nicaragüense.

El artista, asimismo recordó que su primera exposición individual que tituló Cambiando lo que hay que cambiar, exhibió sus avances en el realismo, estas obras fueron expuestas en el Museo del Centro Cultural Pablo Antonio Cuadra, a mediados del año pasado.

Fascinado por el dibujo
José Marcelo Ampié Mejía —nombre completo de este artista — explica que su fascinación por el dibujo y la pintura surgió en su niñez, cuando solo contaba con 4 años de edad. “Mis cuadernos de escuela fueron testigos mudos de mi fascinación por el dibujo, convertidos en un álbum de personajes pintorescos”, dice al remontarse a su origen en las artes.

Revela que si bien recibió “algunos reglazos y castigos, en la escuela y casa” por usar sus cuadernos como soporte de sus primeros dibujos, también se hizo fama de “dibujante” y fue entonces que comenzaron a buscarle para que hiciera retratos de personajes de las tradicionales efemérides patrias.
Influenciado por el Renacimiento
Con este pequeño prestigio de niño autodidacta, su madre lo inscribió en la Casa de Cultura de San Marcos en cursos de dibujo. En este espacio, cuenta el artista, también se encontró con una pequeña biblioteca, donde descubrió la obra de Don Quijote de la Mancha, del escritor español Miguel de Cervantes Saavedra, y de otros autores clásicos, comenzó a dibujarlos y llevarlos a la ilustración.
Reconoce que la mayor influencia que su arte ha recibido es de la escuela realista del pintor francés William Bouguereau (1825 -1905). “De él aprendí el dominio del retrato fotográfico los que predominan en figuras de ancianos, niños pobres y damas burguesas”, revela el pintor.
Asimismo agrega que ha dedicado tiempo al conocimiento de pinturas de maestros del arte europeo clásico como Leonardo da Vinci, León Battista Alberti y de Tommaso di Ser Giovanni di Mone Cassai (este último conocido artísticamente como Masaccio), entre otros del Renacimiento.
En la ilustración
Recientemente Ampié ilustró las portadas de los poemarios Tras la huella del Príncipe, este dibujo es un retrato de Rubén Darío durante su estadía en Madrid; la otra imagen es una réplica de un retrato de Emily Dickinson (1830). Ambos libros son de la poeta Magda Bello.

Ampié también dice que en 2005 realizó ilustraciones para el libro de cuentos para niños Contámelos otra vez, que promovió la Fundación Libros para Niños.
Otras de sus ilustraciones han sido merecedoras de reconocimientos. En 2013 recibió un Primer Lugar en el concurso Dibujando Súper Héroes, de la Academia de Arte digital RGB. Dos años después, el primer lugar en narrativa e ilustraciones digitales My story board, de la misma academia.
Carrera artística
Marcelo Ampié, en la actualidad es pintor, dibujante, diseñador y docente. Realizó estudios de Diseño en la Universidad Politécnica, y en la Escuela Regional de Bellas Artes de Carazo, donde contó entre sus maestros con el dibujante Silvio Bonilla y Luis Lezama Ramos (Lezamón).
En 2012 viajó a Suiza visitó museos de Ginebra, Berna, Basel, y estudió obras de arte tradicional y contemporáneo de estas ciudades.
Como miembro de Taller de Artistas Unidos de San Marcos, Carazo (Tausam) ha expuesto en colectivas junto a los pintores Javier Sánchez, Guillermo Vivas, Aracely Vázquez, entre otros.
Sus obras también ha sido parte de exposiciones en el Palacio Nacional de Cultura, Teatro Nacional Rubén Darío, Galería Praxis, y en el evento anual de Fusión de Artes Visuales, en Granada, entre otros espacios de arte.